El colesterol y los triglicéridos son dos de las sustancias lipídicas que se encuentran en mayor proporción en la sangre.
Existe una importante correlación entre los niveles de colesterol y la morbimortalidad por enfermedad coronaria, principalmente si los niveles superan los 200 mg/dL de colesterol total.
Por otro lado los niveles elevados de triglicéridos, mayor a 150 mg/dl, sumado a otros factores como sedentarismo y sobrepeso, aumenta también el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas como aterosclerosis o accidentes cerebro vascular (ACV).
Estos se acumulan en las paredes de las arterias aumentando el grosor de las mismas, estrechándolas y haciéndolas menos flexibles. El interior de las arterias disminuye el espacio para la circulación de la sangre y correlativamente esto aumenta la tensión arterial.
Existen ciertos factores, que pueden elevar los niveles de colesterol, si usted tiene una dieta donde consume demasiadas grasas saturadas (presentes en leche, yogurt y quesos enteros, crema de leche, manteca y carne con grasa visible), ácidos grasos trans (presentes en alimentos tales como margarina y productos que la contienen, , galletitas, bollería industrial, helados y snacks: por ejemplo papas fritas de paquete) y colesterol (presente únicamente en los productos de origen animal: carne, lácteos enteros, manteca y huevos), tenga en cuenta que el consumo de estos productos puede aumentar dichos niveles.
A su vez nuestro organismo tiene una producción endógena, propia, de colesterol, la cual depende de cada organismo. El estrés y el consumo de medicamentos también pueden favorecer el aumento.
El consumo de grasas de mala calidad nutricional mencionadas anteriormente, sumado a un exceso de peso tiende a aumentar el colesterol LDL (llamado también colesterol malo). Además aumenta los triglicéridos y baja el colesterol HDL (colesterol bueno). Perdiendo algunos kilos cuando hay sobrepeso ayudamos a bajar el colesterol LDL y los triglicéridos, y al mismo tiempo subimos el colesterol HDL.
Su estilo de vida es otro importante factor para regular los niveles de colesterol. El sedentarismo además de provocar por sí mismo daño a nuestro sistema cardiovascular, contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o el colesterol.
Los factores antes mencionados también son causantes de aumento de triglicéridos, sumando a ellos el exceso de alcohol, una dieta alta en hidratos de carbono (60% o más de las calorías) especialmente si son refinados (azúcar, almibares, bebidas azucaradas, harinas blancas- productos de pastelería, pan blanco, pastas- arroz, papas), y el hábito de fumar.
Por lo tanto, pequeños cambios en el estilo de vida, como comer alimentos sanos (lácteos descremados, cereales integrales, carnes magras, verduras y frutas preferentemente crudas), renunciar al tabaco y alcohol, adoptar la práctica de la actividad física de forma regular, puede ayudar a mejorar la salud y prevenir enfermedades cardiacas. Está demostrado que la actividad física y el ejercicio colaboran tanto en el mantenimiento del peso como en el control de las cifras de colesterol y triglicéridos.
Lic en Nutrición Ana Zabinski
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