Fue el jueves. Un gasista enviado por el Consejo Escolar logró reparar el escape, originado en un sector que ya había tenido fugas.
El jueves se suspendieron las clases en el CEC del barrio San Felipe debido a un escape de gas en el sector más antiguo del edificio, lo que determinó la decisión de no dejar ingresar a los alumnos hasta que la fuga fuese solucionada.
Una docente de la institución confirmó la situación. En diálogo con La Auténtica Defensa, señaló que habían detectado olor a gas el miércoles por la tarde y que, como el jueves antes del inicio de clases el problema no había sido solucionado, se optó por no abrir las puertas del establecimiento.
Los directivos se comunicaron con el Consejo Escolar, que envió a uno de sus gasistas en la mañana del jueves para desactivar la emergencia, que causó preocupación en toda la comunidad educativa de la institución.
De acuerdo con el testimonio de la maestra obtenido por LAD, la fuga fue reparada en la mañana del jueves, pero las clases no pudieron aun así reanudarse por la tarde debido a la ausencia de personal auxiliar. Ayer el CEC 801 sí funcionó con normalidad.
La fuga de gas, proveniente del sector más viejo del edificio, tendría su origen concreto en una zona de calefactores. Hace un mes, de acuerdo al testimonio docente, la fuga había sido tan intensa que todo el zoom del establecimiento se llenó de olor a gas, que ni siquiera de disipó después de abrir las puertas.
El Consejo Escolar, órgano encargado del mantenimiento de la infraestructura de los jardines y escuelas de Campana, trabaja con una serie de gasistas matriculados para dar respuesta a situaciones como la del CEC 801 del barrio San Felipe, que luego de la tragedia de Moreno en la que dos docentes perdieron la vida, despiertan el peor de los temores.
Imagen ilustrativa. Foto: Google Street View.



