Preguntaron a un hombre de edad, que permanecía en casa después de largos años de trabajo: "¿Qué hace para pasar el tiempo y ocupar la mente?" Él sonrió y contestó: "Tengo una larga vida, que se quedó atrás para pensar al respecto y una eternidad que viene por delante, para esperar con ansiedad".
¿Qué pensamos de nuestro pasado? Que fueron años difíciles, llenos de problemas y dificultades, de sueños no realizados, de días de tristeza y noches de llanto, lamentando por cada momento de fracaso y decepción, o pensamos que todo pasó y lo que importa es el ahora, con perspectivas de abundancia.
O sea, una nueva vida, llena de paz y alegría, llena de victorias.
Debemos mirar para el pasado como una lucha vencida, como un llanto que dio lugar a sonrisas de felicidad, como ocasiones de amarguras que fueron completamente apagadas, como una preparación para un porvenir de grandes bendiciones que jamás cesarán. Lo que nos hará olvidar las derrotas y solo tendremos tiempo para agradecer por la gran victoria y de la nueva vida... Los momentos difíciles pasaron rápido y, de aquí para el frente solo habrá porvenir de gozo y placer.
Nuestro pasado ya pasó y todo ahora es nuevo y feliz. Será así mañana, en los próximos días, y en los otros.
Claudio Valerio. Foto: Archivo.



