Nahuel Sánchez es padre soltero. Insistió para que su ex pareja no abortara a su hijo, quien hoy tiene 6 años. Lucha judicialmente para mejorar el régimen de visitas. "Si fuese mujer, tal vez en la justicia escucharían más mis reclamos", explica.
Lo frecuente es escuchar historias de madres solteras que litigan, ya no por que el padre cumpla con el régimen de visitas; sino que al menos paguen la cuota alimentaria en tiempo y forma.
El caso de Nahuel Sánchez (34), según cuenta, es exactamente al revés. No sólo cumple religiosamente depositando el 22% de su sueldo todos los meses, sino que incluso siempre se hace cargo de cuestiones extra. Y ese no sería el problema, sino el incumplimiento efectivo del régimen de visitas pactado; además de una relación conflictiva con la actual pareja de la madre del niño quien, aparentemente, le disputaría la paternidad en términos de roles.
"La historia –comenta Nahuel- es muy larga y dolorosa. Tengo a mi hijo a 300 metros de mi hogar, pero sólo puedo verlo dos días a la semana, tres horas, cuando lo retiro del colegio y se queda hasta la cena. Pero la madre tiene una familia muy extensa, y muchas veces el niño va a los cumpleaños de sus familiares o directamente de sus compañeritos. No me parece mal, pero no me avisan, ni tampoco me compensan ese día que no pude verlo". Además, el régimen incluye un fin de semana por medio, de cumplimiento irregular.
Estas cuestiones, sumadas otras irregularidades tales como sacar al niño de la ciudad sin informarlo debidamente, hicieron que Nahuel presentara varias exposiciones y denuncias en la Comisaría de la Mujer y la Familia. "¿Otra vez vos acá? Así me reciben en la comisaría. ¿Y qué quieren que haga? ¿Qué desista de ver a mi hijo? Si fuese mujer, tal vez en la justicia escucharían más mis reclamos" dice el padre quien incluso se inventó entrenador de arqueros para poder ver un rato más a su hijo, cuando practica para el equipo de su escuela.
Aun así, Nahuel no pierde las esperanzas y cambió de abogado para ver si consigue un mayor acercamiento a su hijo y dejar de litigar permanentemente para lograr verlo de forma programada. "Ahora tengo un nuevo abogado, y el primer paso que vamos a dar es conseguir un Informe Ambiental, porque tengo indicios de que mi hijo se está criando entre malas influencias. A partir de ahí empezaremos a reconstruir el caso", concluye el padre desesperado.
“¿Otra vez vos acá? Así me reciben en la comisaría. ¿Y qué quieren que haga? ¿Qué desista de ver a mi hijo?", dice Nahuel Sánchez.



