Fue impulsada por la oposición y celebrada por grupos de defensa de los derechos animales. Sin embargo, el bloque de Cambiemos votó en contra y dejó entrever que el jefe comunal no la promulgará. Presión de los activistas.
La arena política local es testigo de una nueva disputa de poder tras la aprobación, a instancias de la oposición, de una ordenanza para reemplazar la tracción a sangre en el ámbito del partido de Campana. El proyecto, elaborado por el PJ-Unidad Ciudadana con el acompañamiento del grupo Acción Liberadora Animal (ALA), fue complementado con aportes de las bancadas Frente Renovador y de la UV Más Campana, pero fue rechazado por Cambiemos, que dejó entrever que el intendente lo vetará.
Carlos Cazador, presidente del bloque oficialista, tomó la palabra durante el debate legislativo del jueves para informar que su bloque no iba a votar de forma positiva la ordenanza porque estaba presentada "de prepo". El edil hacía referencia al despacho automático de comisión que había logrado el proyecto a través de una moción de preferencia, impuesta por la mayoría opositora en el recinto, en vez de haber sido remitido a debate en una decisión consensuada entre las bancadas. "Algunos concejales creen ser la mayoría que nos impone a nosotros lo que debemos hacer", cuestionó Cazador.
Sin embargo, el edil oficialista también planteó dudas respecto a la viabilidad de la iniciativa, impulsada por el concejal del PJ-UC Osvaldo Fraticelli y que había sido presentada varias veces con anterioridad en el HCD. De hecho, la ordenanza sancionada el jueves fue propuesta por el justicialismo durante los últimos tres años, señaló Fraticelli, al ser la tracción a sangre "una problemática que preocupa a la población en general, especialmente a las organizaciones defensoras de los derechos de los animales".
"Todos debemos ser conscientes que la tarea de recolección de residuos reciclables mediante carros con tracción a sangre incluye el tratamiento de los residuos sólidos, la protección animal, la seguridad vial, el trabajo infantil y fundamentalmente la inclusión social y la dignidad de los trabajadores", factores que "obligan" al Municipio a "contar con una normativa que contemple la necesidad de sustituir los vehículos con tracción a sangre y además satisfacer y beneficiar a todos los actores, trabajadores, recolectores y a la sociedad en su conjunto", explicó Fraticelli.
"Si bien el objetivo del proyecto es erradicar o abolir la tracción a sangre, también lo es brindar apoyo a nivel económico a estos trabajadores que tienen esta actividad como única fuente de ingresos", aclaró.
La ordenanza incluye la opción de darle al propietario del animal la opción de entregarlo o conservarlo bajo la condición de no volverlo a utilizar para movilizar rodados. En ese sentido, prevé que el Municipio utilice los vehículos confiscados que posee -o directamente compre nuevos- y se los ceda a los recolectores. El diseño de los nuevos carros correría por cuenta de privados como de escuelas técnicas y de oficio. También prevé censos, la creación de un registro, la entrega de libretas sanitarias, placas de identificación y carnet habilitante para la conducción de los motocarros. Asimismo, propone que el Municipio facilite asistencia financiera a los recolectores. Las áreas municipales de Medio Ambiente, Desarrollo Social, Transporte y Tránsito conformarían en conjunto la autoridad de aplicación.
"Pedimos al bloque oficialista que acompañe esta propuesta, entendiendo que primero de todo está la protección de los animales y las necesidades de los vecinos de nuestra ciudad", expresó Fraticelli.
En línea, la concejal Rosa Funes de la UV Más Campana señaló que "quienes viven de la separación, recolección y acopio de residuos sólidos para su posterior venta" deben ser "integrados" a la sociedad. "No se trata de erradicación, porque es una tarea útil para el medio ambiente, sino de integración para esta labor", explicó.
Pero Cambiemos interpuso una visión menos optimista. "En la comisión habría que haber tratado este proyecto, si se tenía ganas, invitando no solamente a los que con justa razón defienden al animal maltratado, sino también a los carreros, porque he escuchado de algunos de ellos que no pueden mantener un carro motorizado", manifestó Cazador.
Aún resta confirmarse la postura del intendente Sebastián Abella frente a esta iniciativa, aunque viendo cómo reaccionó frente a las otras ordenanzas impulsadas por la oposición mediante mociones de preferencia, es muy probable que la ordenanza choque con su firma cancelatoria. Por eso, adelantándose a ese escenario, ALA y también el grupo "Basta De Tas Campana" comenzaron con una serie de acciones tendientes a presionar al jefe comunal para promulgar la nueva normativa.
"Luego de la votación del proyecto sobre sustitución de la tracción a sangre y viendo la unión en la negativa al proyecto de su bloque, creemos que el intendente Abella va a vetar el proyecto, eliminando una nueva chance que tiene la ciudad para terminar con la tracción a sangre. El proyecto fue aprobado y solo resta la firma del intendente. ¿Qué pasará? Está en sus manos. Esperamos que escuche al pueblo, porque los caballos no votan, pero los defensores de los animales sí", publicó en su muro de Facebook ALA.
Además, activistas llevaron delante una pegatina de carteles en la ciudad reclamando por el fin de la tracción a sangre. "Que el pueblo de Campana recuerde quiénes son los que no desean que se termine el maltrato animal. Exigimos basta de TAS en nuestra ciudad", escribió "Basta De Tas Campana" en su página de Facebook. Adjuntó también una foto con la imagen de los concejales oficialistas que se negaron a acompañar a iniciativa. Y que vuelven a estar envueltos en una nueva polémica.
Fraticelli explicó los beneficios del proyecto tanto para los animales como para los carreros recolectores de residuos
Defensores de los derechos animales salieron a pegar carteles en el centro de la ciudad reclamando el fin de la tracción a sangre.



