¿Es usted verdaderamente una persona rica? La verdadera riqueza consiste en poseer un corazón amable, generoso, amigo, lleno de amor. Un corazón rico es aquél que hospeda a la paz del Señor, todos los días de la vida.
Con Cristo en el corazón, nuestras actitudes son desinteresadas, nuestras palabras son verdaderas, nuestros pasos son firmes y decisivos. Con Él, podemos tener dinero sin ser gananciosos, esnobs, arrogantes, prepotentes. Él nos enseña que nuestra mayor riqueza no es el dinero y sí su presencia viva en nosotros.
La riqueza nos hace bien, nos ayuda en este mundo, nos ayuda a ayudar a otros. ¿De qué adelanta ser ricos si no tenemos paz, si no tenemos vida abundante, si no tenemos la certeza de vivir con Dios en el corazón?
El Señor es la verdadera riqueza del hombre... La riqueza que viene del Señor no acaba con crisis, caídas en la Bolsa, baja del dólar o cualquier plan económico equivocado. Resiste a todo... siempre.
"Sin un rico corazón, la riqueza es un mendigo feo" (Autor desconocido)
Claudio Valerio. Foto: Archivo.



