Si bien la estabilidad laboral estaría garantizada hasta fin de año, no se descartan nuevas suspensiones de operarios afectados a la línea de producción de motocicletas por la fuerte caída de la demanda en el mercado interno. Se espera que la temporada estival traiga una mejora.
Los operarios de la planta Honda en Campana afectados a la producción de motocicletas retomaron esta semana su normal modalidad de trabajo. Según confirmó la delegación regional de Smata el martes, la estabilidad laboral de estos trabajadores -cerca de 900- estaría acordada con la automotriz japonesa hasta fin de año. De allí en más, habría que esperar señales de recuperación que podrían arribar con el mercado estival y también del Gobierno, a quien se le ha solicitado medidas para fomentar la compra de motos.
Con la semana de suspensiones que pasaron en septiembre, ya son seis las que acumulan los operarios de la línea motos en lo que va el año. La caída de las ventas y el sobrestock que sufre la compañía -que fuera confirmado por su vicepresidente hace algunos días- dificultan el sostenimiento del nivel de actividad en la fábrica.
"No descartamos de acá a fin de año nuevas suspensiones. En lo que estamos trabajando es asegurar una estabilidad hasta diciembre. Y no es que en diciembre se termina todo, sino que estaríamos volviéndonos a reunir con la empresa para ver qué otras herramientas tenemos si esto no cambió", explicó Andrés Fransanti, delegado regional de Smata.
"Sabemos que dependemos de la estación: primavera-verano puede mejorar las ventas. Pero de lo que más dependemos son de las políticas que hoy falta implementar en el sector automotriz, en el sector motos especialmente", añadió el sindicalista.
Smata demanda al Gobierno nacional una rebaja de impuestos en las motos con el fin de abaratar su precio final y permitir a los consumidores, golpeados por la galopante inflación y la devaluación del peso frente al dólar, acceder a ellas. También exige terminar con lo que considera la "apertura indiscriminada de las importaciones" que hace inviable la competencia contra rodados chinos.
En ronda de prensa por la visita de la exministra de Industria Débora Giorgi, a quien recibió en la sede gremial de los mecánicos, Fransanti señaló que la crisis no es exclusiva de Honda. Marcas como Yamaha, Motomel y Susuki también estarían atravesando por un escenario delicado en sus centros de producción. En algunas de ellas, amplió, incluso se han concretado despidos. "No tienen la espalda que tiene Honda", explicó. Aunque todo aguante tiene un límite.
Imagen ilustrativa. Foto: Archivo.



