"La vida dio muchas vueltas, pero sus giros fueron muy cambiantes. A veces fueron como los de un plácido y romántico tiovivo, pero otras fueron como las de un frenético carrousel, que giraba más y más, enloquecido en función de las culpas que acumulaba mi conciencia". José Luis Rodríguez Jiménez.
El primer carrousel de que se tiene información es el que aparece en un bajo relieve del Imperio Bizantino fechado hacia el año 500 de nuestra era, que muestra un grupo de personas dentro de cestas suspendidas de una parte central.
Sus antiguos orígenes, aunque fragmentados, se encuentran en tramos de la Historia Universal. Establecer desde cuándo existen las calesitas es un poco incierto. Al parecer son de origen turco y fueron introducidas en Europa por las Cruzadas.
A través de grabados, pinturas, escritos y poemas se han encontrado diversos testimonios de su existencia desde varios siglos atrás. Comenzó siendo un divertimento de la nobleza y de los adultos. Con los años se hizo tan popular que todo el pueblo que había participado de observador, ahora podía girar a través de las calesitas.
La palabra deriva del italiano garossela y del español carossela, que significa pequeña guerra.
Tuvo diferentes formas de movimiento que se fueron perfeccionando con los adelantos técnicos.
A través delos caballitos de madera, el hombre entró en contacto con esta magia que aún perdura.
A partir del siglo XIX y aún antes existieron calesitas en el Buenos Aires del ayer. Empezaron a ubicarse en algún hueco o esquina y hubo un momento que no faltaron en ninguna plaza.
Las primeras calesitas no tenían plataforma, sino que se colgaban directamente los muñecos de postes o cadenas, los cuáles se inclinaban hacia afuera al girar, simulando volar, y eran movidas por animales que caminaban en círculo o personas que tiraban de una cuerda o manubrio.
A mediados del siglo XIX, se desarrolló la calesita de plataforma para reducir el riesgo de los niños y se empezaron a construir con propulsión a vapor.
Durante la Revolución Industrial se instalaron los caballos que suben y bajan. Pronto aparecieron los motores eléctricos y las luces..., y así las calesitas adoptaron su característico estilo.
La primera calesita argentina se instaló entre 1867 y 1870, en el lugar dónde se encuentra el Teatro Colón y el Palacio de Tribunales.
El primer carrousel funcionó en 1943. En 1946 fue trasladado al Zoológico de Buenos Aires dónde permaneció hasta 1979, cuando fue comprada por 19 mil dólares y trasladada a un predio que posee el Club de Leones de la ciudad de Ayacucho.
En la Argentina, surgió la sortija invento de la década del 50, inspirada en las carreras de los gauchos.
Aunque sea sencilla o sofisticada, tenga imágenes de animales o aparatos de última generación, éste es un juego que siempre va a perdurar y sobrevivir a todos los inventos modernos, brindando felicidad al compás de los giros.



