Titular del Laboratorio de Física e Investigador de la UTN Regional Delta hasta el año pasado, y especialista en educación, Patricio Alberto Cullen volvió a su amor de juventud y escribió la novela de ficción "Familia Entrelazada".
"La vida académica tiene sus cosas. La universidad de gestión estatal es un mundo complejo lleno de vanidades y de celos, con escalones de carrera muy marcados y donde cada cátedra tiene sus particularidades, según la ubicación y la dimensión de la facultad y dentro de qué universidad, la posición de la materia en el plan de estudios, el equipo humano y su relación con el departamento y con las autoridades.
"Se dan clases en los cursos de grado que revientan de alumnos en 1ro y 2do año y después se reducen a cursos raquíticos hasta convertir en acontecimiento la graduación de algún estudiante raro, digo raro por haberse graduado, no por otra cosa".
Así comienza el segundo capítulo de la novela "Familia Entrelazada", del profesor Patricio Alberto Cullen, quien luego de dedicarse a escribir libros y ponencias sobre temas educativos que presentó en congresos en varios países de América Latina y Europa; vuelve su primer amor: la ficción, que cultivó en su Santa Fe natal durante la secundaria: "Fui presidente de la Academia de Literatura del Inmaculada Concepción", recuerda no sin orgullo y se le iluminan los ojos.
Pero fue un profesor de Física quien le aconsejó estudiar ingeniería para "tener una percepción más completa del mundo" y le hizo caso. Hoy Cullen recorre sus últimos días en la UTN Regional Delta, en Campana, luego de haber sido uno de sus fundadores, hace 45 años atrás.
La novela le llevó 2 años de trabajo y la presentó en mayo último. En 178 páginas, Cullen, cuenta la vida de una familia de clase media en la que los protagonistas entrelazan sus vínculos familiares y laborales; trama que permite al autor deslizar ácidos y actuales comentarios sobre el mundo político, académico, sindical, económico y judicial.
Si bien es ficción, es inevitable no preguntarse dónde empieza y dónde termina la fabulación; dónde puede reconocerse a un protagonista que, sutilmente enmascarado en la novela, podemos cruzarlo en cualquier esquina de Campana o cualquier rincón de la UTN Regional Delta. El autor sonríe y niega cualquier posibilidad.
Pero ese es sólo el condimento "local" de una novela magistralmente escrita donde el mundo estrictamente racionalista del Cullen, quien llegó a ser Jefe de Laboratorio de Física de la facultad, juega con lo paranormal, un terreno que, para quien no lo conoce en su vida íntima, le es inesperadamente conocido. "Los recuerdos del pasado, pueden ayudar a sobrellevar momentos difíciles", señala el autor.
“Los recuerdos del pasado, pueden ayudar a sobrellevar momentos difíciles", señala el autor.



