"El Joven Salvaje", el proyecto que encabeza Santiago Iturburu, trae a la escena local la esencia del indie platense y la herencia de los "Factu Machine". El próximo 21 se presentan en Bisellia.
Tal vez este proyecto comenzó a germinar hace más de 10 años atrás, alguna noche en el bar "La Estación" o en el entrañable "MOD". Están por subirse a tocar los "Factu Machine" y un lugar repleto los corea. En el público está Santiago, fiel seguidor y amigo de la banda. El grupo comienza a tocar y el aire se tiñe de baile, agite y alegría.
Pasaron los años, "Factu Machine" dejó de tocar pero muchos proyectos se conformaron en base al universo que habían creado. Existe hasta un documental biográfico sobre la banda disponible en YouTube del que Santiago fue alma mater. Uno de esos desprendimientos fue "Kenia", un proyecto fugaz donde Santiago dio sus primeros pasos en la composición junto a Marcos Di Pascuale, un fanático incurable de los "Babasónicos". Buenas canciones pero pocas presentaciones y ninguna grabación hicieron que Santiago se quedará con las ganas de más. Esa fue la chispa que prendió al "Joven Salvaje", la chispa que hizo que Santiago volviera a componer.
Corría el 2017, Hernán Tófoli y Leandro Patrone, dos ex "Factu Machine", estaban grabando en su casa nuevas canciones para un proyecto electrónico, "Nightwaxx", con ayuda de Tomás Maldonado. Fue ahí cuando a Santiago se le ocurrió preguntar si podían grabarle a él también algunas canciones que tenía guardadas. El dúo no tuvo problemas, grabarían y además se harían cargo de las líneas de bajo y los sintetizadores. Serían Luciano Almada y Astor Ghilione, otros dos ex "Factu Machine", los que terminarían de conformar la banda para la grabación. Santiago aprovechó que Astor había vuelto por unos seis meses de su viaje por Oceanía para meterlo a componer las líneas de batería. Aunque las pistas son por computadoras, fue él quien las compuso. La conexión con los "Factu" no terminá ahí: "Cada vez que tocamos hay un grupo de 15 pibes que agitan y se saben todos los temas. Son nuestros amigos de toda la vida pero eso ayuda porque lo relaja a uno. Heredamos un poco el público de los "Factu Machine". Hay toda una línea que conecta a un cosmos de bandas nacidas de los pasillos de la "Dante Alighieri". Además de los "Factu Machine" y los proyectos derivados, también podemos sumar a esa lista a "Los Solos" y "Los Vatios".
PLAGIO
Aunque en un primer momento el proyecto sólo sería una grabación, el producto terminado le generó a Santiago tal entusiasmo que quiso llevarlo al vivo: "Empecé a reclutar gente, Luciano Almada se copó desde el primer momento, Juan Capece ya tocaba en "Kenia" el bajo y Nicolás Fosatti siempre me había dicho que me bancaba en el proyecto que encare. Llevo la canción a la sala y cada uno aporta lo suyo, somos una banda. Pocos y responsables, cuando nos juntamos a ensayar lo hacemos de forma profesional" y cuenta entre risas: "Habíamos pensado en que cada uno se ponga un seudónimo de metrópolis como Berlín o Monterrey pero al mes salió "La casa de Papel" que hizo lo mismo. Para mí hubo plagio".
Influencia para toda una generación, Santiago reconoce que el sonido del "Joven" está influenciado por "El Mató a un Policía Motorizado: "Son bastante culpables de mi inspiración. No escucho bandas legendarias como los "Beatles" o los "Stones", nunca me identifiqué. Sí "Nirvana" o "Sumo" pero siempre me caractericé por escuchar bandas independientes que no están dentro de lo mainstream. Escucho la banda que va por colectora, no por autopista", dice riendo. Es un sonido más low-fi el que los caracteriza: "Busco melodías que movilicen desde la simpleza, no queremos demostrar lo bueno que somos con el instrumento. No me considero un gran músico, fui a pocas clases de guitarra".
A la hora de ponerse objetivos, deja volar la imaginación: "Me gusta fantasear. No tenemos un objetivo puntual como tocar en el "Vorterix". Por ahora queremos tocar lo más seguido posible. Queremos salir de Campana y tocar en Capital, conurbano u otras ciudades. Sabemos que no nos sirve crecer en la escena local, me gustaría pasar la General Paz" y reflexiona: "Al ser independiente se avanza a pasos muy lentos. Se necesita plata, no se generan ingresos, es difícil juntar gente. Se hace difícil proyectar. Tenemos muchos temas que queremos grabar pero no tenemos la plata. El internet te facilita las herramientas para auto gestionarse y difundirse. Aprovechamos eso, el panorama hoy en día en ese sentido es bastante optimista".
SACARLO TODO AFUERA
En dicha línea, Santiago también opina sobre la actualidad en la escena musical: "Me gusta que haya diversidad, que cada uno hago lo que le hace bien a uno. Si ahora a los pibes les gusta el trap, no quiero ponerme en rol de conservador y defender lo viejo, no me gusta esa posición. Yo hago mi música y al que le gusta joya pero respeto todos los estilos. Hay que escucharse y entenderse, no hay que subestimar" y finaliza: "Puede ser que el rock ya no sea mainstream. Pero el rock es una actitud, es rebeldía, insatisfacción. Para mi Maradona es rock, va más allá de la música. La insatisfacción es una motivación para componer. Estamos como locos buscando la felicidad, un concepto que está medio en la nebulosa y que nadie sabe bien que es y muchas veces mientras estamos buscando eso estamos insatisfechos. Pero también en esa búsqueda surge la creatividad, donde uno le da pelea. Creo que muchos artistas se mantienen con vida sacando para afuera lo que tienen adentro, el arte les da la satisfacción que les falta, los hace sentir completos".
“Busco melodías que movilicen desde la simpleza, no queremos demostrar lo bueno que somos con el instrumento", dice Santiago Iturburu.



