La cifra corresponde a vecinos de Campana desaparecidos durante la última dictadura militar, y la cuenta sigue siendo provisoria. "Hay gente que en Campana aún sigue guardando silencio" dijo el profesor Miguel Di Fino, el viernes por la tarde en la Escuela de Arte.
El viernes por la tarde se inauguró la muestra "Factor Gremial. Inteligencia, responsabilidad empresarial y luchas obreras en tiempos de dictadura", organizada por la Comisión Provincial por la Memoria (CMP) que preside el premio nobel Adolfo Pérez Esquivel.
Se trata de una serie de gigantografías desplegadas en el SUM de la Escuela de Arte, en la que se reproducen e interpretan documentos del archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) producidos durante la última dictadura militar.
El profesor Rogelio Bergara fue el encargado de presentar la muestra itinerante, que estará exhibida en Campana hasta el 20 de septiembre. Antes de introducir al profesor Miguel Di Fino, principal orador de la jornada; Bergara comentó que la charla de Di Fino sería una de varias actividades programadas alrededor de la muestra, incluyendo una mesa sobre el movimiento sindical en la región y otra basada en la mirada de la agrupación H.I.J.O.S. Zárate, Campana, Escobar.
En su introducción, Bergara conformó una apretada síntesis de cómo los diferentes golpes militares sucedidos en América Latina en los 70’s respondieron a una política continental coordinada desde Whashington, con el objeto de introducir políticas neoliberales en la región, incluyendo terminar con el poder de los sindicatos en términos políticos. "De hecho, el 30% de los desaparecidos fueron sindicalistas", comentó Bergara y señaló que Campana se encontraba en el denominado "cordón rojo" de alta desaparición forzada de obreros y sindicalistas, que geográficamente se conformaba desde Pacheco, en la terminal Ford, y recorría la ribera del Paraná hasta San Lorenzo, en Santa Fe, donde se encontraba una refinería de Esso, hoy en manos de Oil Combustibles.
SUMA Y SIGUE
"Es una obligación del historiador tratar de contar los dolores de su pueblo (…) poder contar parte de nuestra historia reciente. Otros irán un poco más atrás, depende. Pero es importante rescatar estas historias locales con un factor fundamental: muchos de esos protagonistas todavía están vivos y nos pueden contar como fue esa experiencia política y nos pueden referenciar el contexto en el cual se desarrollaba su militancia; lo que significaban las cárceles de la dictadura, nos pueden contar cómo sobrevivieron, si han seguido teniendo militancia política a pesar del horror que les tocó. Todas estas cuestiones van a enriquecer debates que siguen pendientes en Campana", dijo el profesor Miguel Di Fino, quien junto a Soledad Sadonio, y Ariel O. Nuñez editó en 1999 "Sobre ausencias y exilios. Un ensayo histórico sobre Campana entre 1976 y 1982", primer libro de investigación sobre el tema. Desde entonces, la cuenta alcanzada por los autores prácticamente se duplicó y hoy llega a 144 vecinos de Campana desaparecidos y asesinados durante la última dictadura. La cuenta, sigue siendo provisional, dado que para Di Fino "hay gente que en Campana aún sigue guardando silencio".
En ese sentido, se mencionó el blog "No habrá pena ni olvido" sobre desaparecidos en Zárate y Campana, como canal de intercambio y recepción de nueva información sobre e la temática. Incluso ahí figura un listado sobre obreros metalúrgicos de Campana y Zárate que incluye desaparecidos, sobrevivientes, presos políticos y asesinados por la dictadura - o la Triple A - desde principios del año 1975 en adelante: un total de 52, en su gran mayoría vinculados a las ex Cometarsa y Dalmine Siderca.
En su relato, Di Fino comentó que "muchos silencios se rompieron" y que gran cantidad de información al respecto comenzó a aparecer a partir de las primeras denuncias sobre el hallazgo de restos humanos en el Ex Tiro Federal de Campana.
"Aquí hubo una brutal cacería de militantes, familiares y amigos" dijo Di Fino sobre Campana, y aseguró que tanto la iglesia, como la sociedad civil, empresas y sindicatos "tuvieron algo que ver". En ese sentido recordó, por ejemplo, que Calixto Dellepiane – a quien describió caudillo por antonomasia de la campana moderna - entregó la intendencia recién el 21 de mayo de 1976, casi 2 meses después del golpe; o que "sería bueno que el padre Néstor Villa (si es que conserva el fichero) revele los nombres de las personas por quienes intercedía o preguntaba por su paradero a partir de la inquietud de los familiares de las víctimas que no tenían a dónde recurrir por información".
Siempre en ese contexto, Di Fino también se detuvo particularmente en describir a la "construcción hegemónica que tiene una empresa como TenarisSiderca. No necesita ir y presionar para algo concreto, sino que obtienen lo que quieren casi de una forma natural. Logran que la gente haga lo que ellos quieren casi sin explicitarlo. Tienen una cultura tan vigorosa, que aquellos valores que sostiene, los legitima con sus empleados, y se termina extrapolando a la sociedad".
Finamente, tanto Di Fino como Bergara, coincidieron con la mirada de la investigadora del CONICET, Victoria Basualdo, quien considera que está suficientemente probado que la dictadura se propuso desmantelar décadas de conquistas de la clase trabajadora argentina; y que, aunque no se logre probar complicidad en la represión, sí hubo responsabilidades compartidas en nuestra ciudad; particularmente en el ámbito metalúrgico y el petroquímico.
“Aquí hubo una brutal cacería de militantes, familiares y amigos" dijo Di Fino sobre Campana, y aseguró que tanto la iglesia, como la sociedad civil, empresas y sindicatos “tuvieron algo que ver".
#Ahora Miguel Di Fino profesor e investigador diserta en la Escuela de Arte Campana. Temática: Factor Gremial Inteligencia Responsabilidad Empresarial y Luchas Obreras en Tiempos de Dictadura pic.twitter.com/hZ7x8ABkgR
— (@mawifelizia) 7 de septiembre de 2018



