Hemos advertido en columnas anteriores, a partir de estudios y análisis, que el programa económico implementado por Cambiemos de recortes, endeudamiento y ajuste, repercutirá de manera negativa en la vida de la inmensa mayoría de los ciudadanos argentinos. Parte de este negativo proceso es la transformación del Ministerio de Salud en una simple secretaria, desjerarquizando una área fundamental de cualquier gobierno.
El desmantelamiento es un serio retroceso en la historia de las políticas sanitarias del país y un duro golpe a la salud pública.
Esta cartera es Ministerio desde 1949, en el Gobierno de Perón, bajo la impronta de ese gran médico Ramón Carrillo.
Solamente dicha cartera fue transformada en secretaría con la dictadura de Aramburu en 1955 y de Onganía en 1966.
Esto no es sólo un cambio burocrático; con este se verá la eliminación de distintos proyectos sensibles como la eliminación de la vacuna contra la meningitis para los niños y niñas de once años, la eliminación de distintos tratamientos contra el HIV, y el programa nacional de diálisis.
El miércoles pasado, organizaciones medicas, sociales, grupos de pacientes, hicieron un abrazo simbólico a la sede del ex Ministerio de Salud, alertando sobre las graves consecuencias que acarreará la decisión.
En un contexto de crisis económica donde miles de ciudadanos no pueden seguir pagando sus prepagas y recurren a la salud pública, la provincia de Buenos Aires está vaciando, por ejemplo, el emblemático Hospital Posadas de Morón.
Desde el espacio ciudadano Vamos Campana creemos que es necesario aportar a través de un amplio consenso y como política de estado municipal a nuestro querido hospital Municipal San José, el cual es cada vez más concurrido por los vecinos, como así también creemos vital el fortalecimiento del programa de salud descentralizada para facilitar la atención médica a los vecinos de Campana y descomprimir el hospital Municipal.



