Fernando Valdivia, veterinario, escritor y habitual columnista de La Auténtica Defensa, lanzó su segundo libro, "Alimentación Inteligente", en el que propone volver a escuchar las necesidades biológicas de nuestro cuerpo y basar nuestra dieta en productos naturales y variados.
En su segundo libro, lanzado hace apenas unas cuantas semanas por la editorial Grupo Planeta, el veterinario Fernando Valdivia, habitual columnista de La Auténtica Defensa, propone un lúcido análisis sobre los hábitos de alimentación actuales, su evolución a lo largo de la historia y sus efectos sobre el cuidado del cuerpo y el bienestar social.
"Alimentación Inteligente. Comer con gusto, mantener el peso, cuidar la salud" es el título de la obra, ya disponible en todas las librerías del país, una invitación a reflexionar sobre costumbres poco puestas bajo la lupa y que pueden explicar gran parte de los padecimientos médicos que nos afectan. No es una continuación directa de "La revolución de la alimentación inteligente", su primer escrito, aunque retoma alguno de sus nudos centrales.
"Lo que hago es anunciar nuevos campos de la alimentación en materia de salud y políticas alimentarias, poniendo el foco en dar con un modelo que permita ajustar, solucionar y responder a lo que creo son los principales problemas de orden sanitario, que en un 80 por ciento tienen que ver con la manera en la que nos alimentamos", explica el autor.
El libro realiza un repaso de la historia de la alimentación humana, desde las primeras manifestaciones de cultura hasta la actualidad, un viaje revelador que demuestra lo artificial de nuestra dieta y, a la vez, el camino para volver a escuchar las necesidades biológicas de nuestro cuerpo.
"Hoy en día, el 80 por ciento de las muertes se producen por causas relacionadas con alimentos y modos de alimentarnos. Y del dinero que la gente gasta en salud, el mismo porcentaje se destina a tratar enfermedades que nosotros mismos generamos por alimentarnos mal", señala Valdivia. Añade que padecimientos como la obesidad o el alto colesterol no tenían el status de epidemias en la época de nuestros abuelos. Y, apelando a la medicina comparada que busca comprender los procesos biológicos estudiando al unísono humanos y animales, fundamenta que las especies que viven en estado natural no desarrollan enfermedades de ese tipo, logrando con éxito y sin apelar a ningún tipo de dieta mantener un equilibrio con el ecosistema que los rodea.
"Tenemos millones y millones de personas con una alimentación medicalizada, sometida a estándares médicos -sean que asistan periódicamente o no por atención, alimentaciones planificadas, robotizadas, guiada y determinadas por la industria alimentaria y médica, que son absolutamente antinaturales", cuestiona Valdivia. La alternativa: reencontrarse con la línea evolutiva de nuestra especie, recuperando y poniendo en primer plano nuestro "diseño biológico" que "nos dice qué, cómo y cuándo comer".
En "Alimentación Inteligente", el autor rastrea alimentos naturales disponibles en nuestra región y establece un esquema de hábitos para que podamos vivir de ellos, sabiendo que, lejos de vivir en la época de las cavernas, estamos sometidos al ritmo de una agenda exigente y, muchas veces, poco rutinaria. Remarca la importancia de los cinco sentidos para "redescubrir la experiencia alimentaria", incorporando nuevos productos a partir de sus sabores, olores y texturas. Dice que será difícil volver a tener una dieta basada en las 1.000 especies distintas que, en promedio, consumían nuestros primeros antepasados. Pero asegura que podremos con facilidad elevar la escueta cantidad de 15 alimentos que comemos por día. "Pueden ser decenas o hasta cientos de productos diferentes, pero en esencia están hecho de lo mismo", afirma.
Pese a no ofrecer cronogramas o recetarios para adelgazar a plazos fijos, "Alimentación Inteligente" esconde el secreto para estar en forma y saludable, porque persigue "permitir que los mecanismos biológicos de cualquier organismo funcionen a la perfección".
"Tenemos muchos sistemas de autorregulación natural, y uno de ellos es el del peso. Si uno se alimenta de manera inteligente, lo que hace es permitir que ese mecanismo funcione a la perfección y se pueda adelgazar y mantener el peso sin hacer dieta, que es una forma artificial de intervenir en el cuerpo", explica.



