Un nuevo aumento en las naftas, el séptimo en lo que va del año, es una castigo más al ya vapuleado bolsillo de los vecinos y las vecinas de Campana.
En una política de transferencia de recursos por parte del gobierno de Cambiemos desde la mayorías hacía las empresas de energías y las petroleras, el Ministro de Energía Jorge Iguacel aplica la política de "precios liberados" que significa que de acá a fin de año seguirán los aumentos.
Por otra parte, los precios de los combustibles están siendo dolarizados, con lo cual la presión para que aumenten es una constante.
En este marco, vemos que el aumento de la nafta incrementa también el costo de vida, encareciendo el transporte de los productos que son parte de la canasta básica lo que termina generando un severo castigo al consumidor.
A este panorama desalentador debemos agregar que en Campana la nafta es más cara dado que soporta una polémica tasa vial aplicada por el Municipio, que encarece aún más el producto.
Lamentablemente la presión de las compañías de nafta sigue y seguirá, sin que al gobierno de Cambiemos le importe mucho.
Con una jubilación mínima de $8600 y de $12500, cuando la canasta básica estimada en $18500, a muchos vecinos y vecinas cada vez más le va a costar llenar el tanque, mientras que Cambiemos solo conoce de aumentos y tarifazos, dándole la espalda a la gente.



