En un primer tiempo muy parejo, el Violeta no pudo liquidar sus buenas chances y el Millonario sacó ventaja con un penal. En el complemento, los de Gallardo ampliaron diferencias y el equipo de nuestra ciudad recién llegó al descuento en el final.
Es obvio hablar de las diferencias de jerarquía entre Villa Dálmine y River Plate, pero es necesario hacerlo al analizar el partido que disputaron ayer en Formosa por los 16vos de Final de Copa Argentina porque el Violeta supo imponer sus condiciones en la primera parte y complicar mucho a un equipo que salió airoso porque Franco Armani, Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco supieron aparecer en los momentos justos. Y porque el palo izquierdo del arquero de la Selección Argentina le dijo no dos veces al equipo de nuestra ciudad.
Fueron acciones puntuales, claro está, porque los dirigidos por Felipe De la Riva estuvieron a la altura de las circunstancias y nivelaron los aspectos colectivos. De hecho, en esa primera parte, tuvieron las mejores tres situaciones de gol (una brillante atajada de Armani a cabezazo de Comachi y dos pelotas en los palos), pero terminaron en desventaja por un gran pase de "Pity" Martínez, un mejor control de Scocco y un penal que pareció evitable (apurada salida de Dobboletta).
Después, en el segundo tiempo, el Millonario liquidó (con algo de fortuna) el pleito en dos contrataques y de esa manera se encaminó a una victoria en un partido cuyo cierre le ofreció un merecido premio a Villa Dálmine con el descuento de Marcos Martinich.
Así, una vez atenuadas las emociones que despertaba este histórico encuentro ante River, el balance del equipo de nuestra ciudad es positivo, porque el planteo mostró ya características propias del trabajo de De la Riva y porque refuerzos que eran incógnitas dejaron una muy buena imagen, como los delanteros Martín Comachi y Marcelo Estigarribia. Está claro que todavía le queda mucho trabajo por delante al Violeta y que necesitaba seguir apuntalando futbolistas como Emanuel Molina, pero ante un poderoso como el Millonario mostró que tiene virtudes para potenciar y para volver a tener protagonismo en el próximo campeonato de la Primera B Nacional. Al fin de cuentas, el verdadero objetivo de este nuevo plantel que ayer se dio el gusto de jugarle de igual a igual a River Plate ni más ni menos.
EL PARTIDO
En la previa, el entrenador Felipe De la Riva había advertido que su equipo iba a tratar de jugar de igual a igual, presionando alto sobre la salida de River Plate. Y fue eso lo que hizo el Violeta, sorprendiendo en los minutos iniciales, cuando tuvo dos ocasiones claras para abrir el marcador.
Primero, a los 3 minutos, un centro de Sansotre encontró una llegada solitaria de Comachi, quien cabeceó de pique al suelo y se chocó con una brillante respuesta del arquero Franco Armani. En la jugada siguiente, a la salida de un córner, Jourdan giró dentro del área y su centro se desvió en un Pratto y terminó pegando en el palo.
En ese arranque, Villa Dálmine imponía las condiciones que había imaginado en el vestuario. Incluso, River debió esperar a los 12 minutos para poder hilvanar su primer movimiento ofensivo serio, aunque esa acción terminó con un remate mordido de Pratto que no llevó peligro alguno.
Pero, ante un rival de la jerarquía del Millonario, un descuido, por mínimo que sea, es letal. Y eso sucedió a los 14 minutos, cuando Scocco le ganó las espaldas a González tras un gran pase de Martínez y sobre el vértice del área hizo un gran control, lo que le permitió evitar la apurada salida de Dobboletta, quien lo terminó derribando y provocando el penal que Gonzalo Martínez transformó en el 1-0.
En los minutos siguientes, con la ventaja a favor, parecía que River se agrandaba y que su juego iba a ganar fluidez, con Scocco saliendo de la línea de los defensores Violetas para acoplarse al circuito de circulación y complicar la distribución de marcas del sistema pensado por De la Riva.
Sin embargo, fue apenas una insinuación de los dirigidos por Gallardo, que a pesar de seguir contando con mayor tenencia del balón no lograban desnivelar. Y en ese contexto, Villa Dálmine estuvo muy cerca de alcanzar la igualdad, luego de una muy buena acción de Molina por derecha y un centro en el que Estigarribia anticipó a Montiel. Pero la suerte fue otra vez esquiva para el campanense: la pelota volvió a pegar en el mismo palo de aquel rebote en Pratto.
El equipo de nuestra ciudad dejaba en evidencia a un Millonario que quedaba desordenado cuando perdía el balón y sufría cuando el Violeta verticalizaba, especialmente por el lado de Milton Casco, aunque su tendencia fue buscar por el otro costado. Incluso, por momentos, Molina trataba de juntarse con Jourdan, siempre abierto sobre la izquierda.
En esos 15 minutos finales de la primera parte, el ritmo decayó y no se registraron grandes oportunidades. Dobboletta brilló ante un cabezazo de Pratto que fue invalidado por offside; Casco probó sin mayor peligro desde afuera del área; y Comachi no alcanzó a puntear el balón antes de que lo embolse Armani tras un cabezazo de Alvacete por el segundo palo.
En la segunda parte, el desafío de Villa Dálmine era sostener el ritmo y volver a generar situaciones de gol. Pero quedó expuesto en dos contrataques y el Millonario no lo perdonó. A los 5 minutos, tras un largo y alto despeje de Ponzio, Pratto impuso su corpulencia sobre Martinich, luchó la pelota en el piso y asistió a Nacho Fernández, quien llegó libre por el centro del área y definió ante el achique de Dobboleta. Y nueve minutos después, Sansotre perdió un balón en la salida, Pratto pudo escapar por izquierda y, al querer enviar el centro tres dedos para Scocco, clavó la pelota en el ángulo del segundo palo de Dobboletta.
El 3-0 sentenció el partido: le hizo sentir el desgaste a equipo de nuestra ciudad y lo condicionó también anímicamente. Por eso, en la última media hora, River encontró espacios para acelerar y generar avances de peligro. Del otro lado, apenas un par de jugadas de Jourdan produjeron oportunidades de gol: en la primera, no pudo encontrar compañeros en el centro; y en la segunda, su zurdazo fue desviado por Armani.
Pero Villa Dálmine iba a tener su premio hacia el cierre del encuentro. Su merecido premio: un córner de Jourdan sobró a todos tras un rebote y por el segundo palo apareció Marcos Martinich, quien la empujó con el muslo y se llevó la firma de un gol que Franco Armani estuvo otra vez muy cerca de evitar (alcanzó a manotearla desde adentro).
Así, el dignísimo partido que hizo el Violeta le permitía anotarse en el marcador, después de un primer tiempo en el que tuvo tres ocasiones muy claras. Pero, lo dicho: los partidos se definen en las áreas y allí River marcó diferencias con Armani primero y con Scocco, Nacho Fernández y Pratto después.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (1): Juan Ignacio Dobboletta; Nicolás Sansotre, Cristian González, Marcos Martinich, Juan Ignacio Alvacete; Emanuel Molina, Matías Ballini, Renzo Spinaci, Federico Jourdan; Martín Comachi y Marcelo Estigarribia. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Juan Pablo Lungarzo, Agustín Bellone, Fernando Alarcón, Federico Recalde, David Gallardo, Francisco Nouet y Gastón Martiré.
RIVER PLATE (3): Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quartas, Javier Pinola, Milton Casco; Exequiel Palacios, Leonardo Ponzio, Ignacio Fernández; Gonzalo Martínez; Ignacio Scocco y Lucas Pratto. DT: Marcelo Gallardo. SUPLENTES: Germán Lux, Jonathan Maidana, Camilo Mayada, Bruno Zuculini, Cristian Ferreira, Rafael Santos Borré y Rodrigo Mora.
GOLES: PT 14m Gonzalo Martínez –penal- (RP). ST 5m Ignacio Fernández (RP), 14m Lucas Pratto (RP) y 43m Marcos Martinich (VD).
CAMBIOS: ST 22m Mora x Pratto (RP); 30m Santos Borré x Fernández (RP) y Ferreira x Scocco (RP); 35m Gallardo x Comachi (VD); 40m Recalde x Spinaci (VD); 44m Martiré x Molina (VD).
AMONESTADOS: Comachi, Ballini y González (VD); Scocco (RP).
CANCHA: Estadio Antonio Romero (Formosa).
ARBITRO: Facundo Tello Figueroa.
EN EL FINAL DEL PARTIDO, MARCOS MARTINICH MARCÓ EL 3-1 FINAL A PESAR DEL ESFUERZO DE ARMANI, QUE LA MANOTEÓ DESDE ADENTRO.
CHANCE CLARISIMA. A LOS 3 MINUTOS DEL PRIMER TIEMPO, TRAS EL CENTRO DE SANSOTRE, EL DELANTERO MARTÍN COMACHI CABECEÓ LIBRE, DE PIQUE AL SUELO, PERO SE ENCOTNRÓ CON UNA BRILLANTE RESPUESTA DE ARMANI.
MALA FORTUNA. A LOS 4 MINUTOS, JOURDAN HIZO UNA BUENA ACCIÓN INDIVIDUAL Y SU CENTRO, TRAS REBOTAR EN PRATTO, PEGÓ EN EL PALO IZQUIERDO DEL ARQUERO. ESE POSTE TAMBIÉN EVITARÍA UN GOL DE ESTIGARRIBIA
DEJARON TODO. BALLINI Y COMACHI DEJARON A PONZIO EN EL PISO Y SE LLEVAN EL BALÓN ANTE LA MIRADA DE FELIPE.
GRAN ACOMPAÑAMIENTO
La parcialidad de Villa Dálmine colmó por completo el espacio que la organización del partido le asignó en el estadio Antonio Romero de Formosa (con capacidad para 23 mil personas). Además, los simpatizantes Violetas se hicieron escuchar con su aliento constante para el equipo de Felipe De la Riva.
Aplausos para todos ?????? #DaleViola #TodosJuntos pic.twitter.com/DlNylUV6uZ
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 29 de julio de 2018
Gran acompañamiento en Formosa. #DaleViola #TodosJuntos pic.twitter.com/ou1Unspxt5
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 28 de julio de 2018
?? El gol de Marcos Martinich sobre el cierre del partido para el 3-1 final frente a River. pic.twitter.com/4pfDxMcHtJ
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 29 de julio de 2018



