La separación cuerpo y mente ha llegado a tal extremo que existe la creencia bastante general de que una pastilla puede servir para levantar la moral o relajar la ansiedad, independientemente de si el cuerpo padece algún trastorno o carencia. Es como creer que un determinado funcionamiento cerebral pudiera cambiar la conducta, las sensaciones o los sentimientos, en completa separación del funcionamiento del cuerpo. Existen patologías que afectan al funcionamiento cerebral o a la formación y al equilibrio de los neurotransmisores: desde las hormonas durante el ciclo menstrual hasta el deficiente funcionamiento de la tiroides.
Desajustes hormonales
En series de pacientes diagnosticadas con depresión se observó que un 60% de los casos sufría hipotiroidismo leve o moderado.
La carencia de la hormona tiroidea sobre el sistema nervioso central, y en particular sobre la serotonina, se relaciona con el incremento de apetito a segunda hora de la tarde, con la pérdida de memoria y de capacidad de concentración, y con una tendencia a la depresión que presenta resistencia a los psicofármacos habituales y solo se puede corregir con la administración de hormona tiroidea hasta normalizar la función. En nuestros estudios, hemos observado que las mujeres con hipotiroidismo tenían dificultades en tener un ocio activo, ya que podían acabar su trabajo habitual, pero, por la noche, no podían hacer nada más, ni acabar su trabajo doméstico.
SALUD FEMENINA
No es depresión, es tu tiroides
Tenían problemas en la conducta de alerta, tropezaban o presentaban olvidos frecuentes y repetidos y sentían dificultades en sus relaciones psicosociales y en su conducta emocional. Todos estos aspectos mejoraron tras el tratamiento con levotiroxina sódica, que normalizó la tiroides.
También se pueden presentar estados de depresión con relación a la presencia de dolor crónico severo, cuando no se puede tratar de forma correcta o en los estados de sensibilidad química múltiple. No es tanto la depresión la que causa el dolor, sino que el dolor constante y repetido –que no mejora ni hay esperanzas de que lo haga– altera los niveles de neurotransmisores y produce depresión.
En estos casos, lo más importante es encontrar la causa del dolor y tratarla. Es cierto que, cuando el dolor es insoportable, se recetan antidepresivos, pero al conseguir mejorías se reducen las dosis.
Falsos diagnósticos
El mal funcionamiento de la glándula paratiroides puede producir estados depresivos severos, ya que altera la entrada de neurotransmisores en las neuronas por su efecto en la ionización del calcio.
Hay personas que han recibido un falso diagnóstico de psicosis –ante el estado de delirio y confusión que presentaban– porque no se había descubierto a tiempo esta alteración de la glándula paratiroides. Al normalizar su función, todo vuelve a la normalidad.
Por todo lo descrito, antes de diagnosticar una ansiedad o una depresión y tratarla con psicofármacos, deberíamos indagar en las patologías y carencias citadas. Si no se trata la enfermedad de base, los psicofármacos, en lugar de aliviar estos estados depresivos o ansiosos, podrían empeorarlos.Fuente: Carme Valls-LLobet



