El concejal del PJ-UC habló del proyecto de la Costanera, pero también de los desafíos de la ciudad y su rol dentro de la oposición; al cumplirse un año de su incursión en la política. "No vine por un cargo ni un pergamino, quiero ser protagonista en la transformación de esta realidad que vivimos", afirmó en diálogo con La Auténtica Defensa.
Su opinión sobre el proyecto de la Costanera y las definiciones que el oficialismo realizara días atrás fue la excusa de esta entrevista. Sin embargo, el encuentro con el Dr. Rubén Romano, o mejor dicho, el concejal Romano, resultó no tan breve como "visita de médico". Es que cada tema que involucra a la ciudad, cada proyecto o discusión sobre el presente y el futuro de los campanenses; encuentra en la mirada de este profesional (que hace un año se sumó al mundo de la política), la posibilidad de analizar las cosas desde otro lugar. Quizás despojándose de las tradicionales "rencillas políticas" y desde una óptica más "ciudadana".
Nos recibe, sonrisa en boca, con la amabilidad que lo caracteriza. Pareciera que la vorágine de la política no le afectó demasiado, aunque coincide que la vida un poco "le cambió". "Vivo este paso de involucrarme de cuerpo y alma en la política, como una de las mejores y más importantes decisiones de mi vida", explica.
"Pasé el 2001 como médico en el Hospital y viví el impacto de esa crisis en mis pacientes y en sus familias. Sentí una gran impotencia: quería hacer más, ayudar más, involucrarme en encontrar soluciones. Por eso, en cuanto visualicé que nos encontramos frente a una nueva etapa neoliberal, con características diferentes pero con las mismas consecuencias de empobrecimiento para las mayorías, decidí no quedarme de brazos cruzados. Mi vida sigue siendo muy organizada, pero mucho más intensa. Estoy en el lugar donde decidí estar y los vecinos me pusieron, y le dedico mucho tiempo a ese compromiso", agrega Romano.
-¿Se siente a gusto en la política, trabajando desde el Concejo Deliberante?
-Ahora sí, porque he logrado establecer mi propia impronta. Hacer las cosas como a mí me gusta, y no como la supuesta tradición política lo manda. Por ejemplo, ni bien asumí le pedí a mis compañeros y al equipo de trabajo una sola cosa: quería estar en la calle y sin prensa. Sentía que la gente venía de mucha manipulación. Y si bien es necesario mostrar lo que uno hace, quise tomarme un tiempo de conocer mano a mano las problemáticas de los barrios y los sectores. No hay un día que no esté con vecinos, me ocupo de los temas legislativos, estoy encima de los más importantes y al tanto de todos los demás, pero no tolero quedarme encerrado en el bloque.
-¿Qué opinión tiene sobre el proyecto de la Costanera que el Gobierno Municipal vuelve a instalar en el centro de sus proyectos de gestión?
-Pensaba que se habían olvidado, porque la Costanera fue una de sus principales promesas de campaña; a la cual incluso le pusieron plazo de un año para concretarla. Pero más allá del incumplimiento, si hay algo que caracteriza a estos gobiernos, es que donde uno ve una oportunidad de desarrollo social o comunitario, ellos ven una oportunidad de negocios. Y el caso del desarrollo de la costanera es el ejemplo perfecto.
-La Costanera es un reclamo de la comunidad desde siempre…
-Totalmente de acuerdo. Pero no se trata del "qué", sino del "cómo". La Agencia Administradora de Bienes del Estado (AABE), de la mano del gobierno municipal, vienen a plantearnos la venta del espacio público como única posibilidad de desarrollo de la costanera. En el proyecto que presentaron sólo el 10 % del espacio quedaría de uso público, pero en propiedad de un privado. Se repite como un slogan que se consiguió lo que no se pudo en 20 años y allí radica una gran mentira. Hoy se convalida desde el gobierno la entrega del espacio público, mientras que los intendentes anteriores lo defendieron.
-¿Qué diferencias encuentra entre el proyecto actual respecto a la Costanera, y los anteriores?
-Que originalmente la lucha era por la cesión de esas tierras al Estado municipal. El desarrollo estaba supeditado a que las tierras sean para todas y todos los campanenses, y recién después impulsar las unidades comerciales que se emplazarían a través de concesiones, como sucede en Zárate y en la mayoría de los municipios con costa.
-¿Cuál será entonces su posición y la del bloque PJ-Unidad Ciudadana en este tema?
-Voy a ponerme al frente de la defensa del espacio público de la costanera porque es de los campanenses, y además cuenta con un gran acervo de bienes culturales e históricos de nuestra ciudad. Exigiremos una gran convocatoria a la participación ciudadana ante cualquier decisión sobre el destino del espacio costanero. Campana tiene indicadores deficitarios de espacios verdes, estamos muy por debajo de lo que indica la Organización Mundial de la Salud, es hora de complementar el perfil productivo de la ciudad con la creación de espacios que aporten a una mejor calidad de vida para nuestros vecinos, de disfrute y esparcimiento; pero también de buena salud. Que un 10% de todo el paseo costanero quede para el disfrute y el bienestar de los vecinos, es realmente una propuesta muy pobre.
DIAGNOSTICO POLITICO
La actualidad nacional fue otro de los temas que abarcó el diálogo con el concejal Romano, quien dejó claramaente expuesta su crítica al rumbo que tomó el la gestión del Presidente Mauricio Macri: "Colocó al sujeto empresarial como actor principal de la alianza de gobierno, involucrado directamente y sin mediaciones, en la gestión de lo público. Es decir, empresarios disfrazados de funcionarios. Esto es distintivo frente a los 90’, porque la disputa feroz que se está viviendo por la reestructuración de la distribución de la riqueza a favor de los sectores concentrados de la economía, está conducida por sus propios beneficiarios: las 20 familias dueñas de la Argentina y sus socios trasnacionales", explica el edil.
-Pareciera que con ésta definición, el contexto económico asume otra preponderancia…
-Sin dudas, y afecta directamente a la gente, a su calidad de vida, a sus posibilidades. Han instaurado un nuevo proceso de endeudamiento externo; apertura de la economía; desindustrialización; y el intento deliberado de bajar salarios y niveles de consumo de los sectores mayoritarios. El impacto es muy visible en una ciudad como la nuestra, desde las colas para retirar un changuito en el supermercado COTO y aprovechar los descuentos, la caída del comercio que se evidencia conversando con cualquier comerciante de la Av. Rocca, el estancamiento de la construcción con más de 1000 obreros desocupados, hasta la crisis de la industria.
-¿Para usted no hay beneficiarios con este modelo?
-Si, pero unos pocos. Que Tenaris repunte en función del negocio de Vaca Muerta, no puede ocultar los cientos de despidos de los últimos años, el cierre de las industrias químicas que dejan de producir para comenzar a importar ni los conflictos actuales, como la parálisis de producción de motos de Honda con sus trabajadores suspendidos y los despidos en Pampa y Energía. En todo esto queda flotando una idea aterradora: ¿Cuál es el destino de una ciudad industrial como la nuestra, en las manos de un gobierno anti industria?.
-Y a propósito de Campana, ¿cómo observa al Gobierno Local?
-El Macrismo en nuestra ciudad se maquilla de vecinalismo, y eso probablemente colabora en la imagen del gobierno. Pero no es casualidad que tanto el Intendente, como su gabinete y los concejales oficialistas hagan silencio ante los despidos, los tarifazos, los aumentos de precios en los alimentos, los medicamentos, el combustible, la envestida permanente de la gobernadora Vidal hacia los docentes. El silencio de todos ellos es complicidad y convalidación a las decisiones de Macri.
-¿Despegarse del Gobierno Nacional, al menos en Imagen, sería la estrategia oficialista para usted?
-Claramente. Pero más allá de la evidente pertenencia ideológica a la derecha que se oculta en el aparato comunicacional del gobierno, creo que tiene dos grandes debilidades. Por un lado, la inmensa cantidad de funcionarios que no conocen Campana; que vienen de otras ciudades "a trabajar", como si la función pública se tratase de un simple empleo. Hay una frase de Perón que dice algo así como "no se puede transformar lo que no se conoce", y creo que sintetiza muy bien todo esto. De las 10 Secretarias que tiene el municipio, 8 están ocupadas por funcionarios foráneos, y debajo de ellos más gente que llega desde fuera de Campana.
-¿Y la segunda? Habló de dos debilidades...
-La falta de planificación y de autonomía en la toma de decisiones. El propio desconocimiento del que hablamos y la existencia de "jefes políticos" externos que digitan desde las obras más importantes hasta las decisiones más elementales del gobierno municipal, hacen que el rumbo del desarrollo de la ciudad no esté claro para nadie.
“No vine por un cargo ni un pergamino, quiero ser protagonista en la transformación de esta realidad que vivimos", afirmó en diálogo con LAD.
UNA RECETA DE UNIDAD
Finalmente, el diálogo con el Dr Romano fue encaminándose hacia la política partidaria, el peronismo y el lugar en el que se imagina a futuro en esta etapa de su vida.
-¿Cree que su incursión en la política, al no provenir de ningún espacio ni organización, ha logrado acercar posiciones que parecían distantes e interesar a muchos en un proyecto común? ¿Se siente referente?
-Me siento parte de un gran proyecto. De un equipo que crece a diario y tiene como mayor desafio organizar la esperanza de los miles de vecinos. Y trabajo para que los que queremos volver a vivir como nos merecemos estemos todos unidos. Creo en la unidad como la fuerza transformadora de lo que estamos viviendo.
-Hablar de unidad y de peronismo no es cosa fácil…
-Y cada vez que se desunió, al País le fue mal y la gente lo padeció. El peronismo tiene un rol muy importante y en Campana se está dando un proceso avanzado respecto de lo que se da en la Nación. Hay muchísima coordinación entre los espacios y una clara vocación de construir la alternativa de gobierno. Sin embargo, cuando me refiero a la unidad no la limito al interior de un partido político. Es tiempo de una gran apertura, de convocar a una verdadera unidad ciudadana; donde las víctimas de este gobierno tengan voz, donde las nuevas generaciones sean el motor, donde la clase media encuentre representación a sus demandas, los trabajadores y los jubilados a sus derechos; y así con cada vecino que sueña vivir mejor.
-Y en este sentido, ¿en qué lugar se imagina a futuro?
-No se trata de lugares, sino de proyectos. No vine a la política por un cargo ni un pergamino. No los necesito. Ya tuve todo lo que me propuse en mi vida. Vine a sumar, a aportar desde las convicciones, el compañerismo, la humildad y el amor por mi ciudad. Quiero ser protagonista en la transformación de esta realidad que vivimos. La de hoy, y la que van a dejar. Porque esa sí será una "pesada herencia". Me siento muy acompañado y eso me enorgullece. Me otorga responsabilidades suficientes como para no dar pasos individuales. Formo parte de un proyecto colectivo y voy a estar dónde los vecinos y la militancia lo demanden.
"Vivo este paso de involucrarme de cuerpo y alma en la política, como una de las mejores y más importantes decisiones de mi vida", remarca Rubén Romano.



