Hoy los franceses festejan la Toma de la Bastilla, por eso les propongo su tradicional sopa de cebolla que, además, es ideal para disfrutar durante estos fríos de julio. Soupe à l´oignon es un plato emblemático de la cocina tradicional francesa. También denominada como "Soupe d´oignons aux Halles" era considerada antiguamente, en la época de la Revolución Francesa, es decir a fines del siglo 18, como un plato humilde elaborado con ingredientes sencillos, pero que por su preparación minuciosa, "un plato digno de reyes". De hecho, no existe bistró parisino que no tenga en su menú del día una "soupe a l´oignon". Entonces, hoy más que nunca, les digo: "¡bon appetit!".
INGREDIENTES
- 2 cucharadas de manteca
- 1/4 taza de aceite de oliva
- 3 cebollas medianas, en rodajas finas o juliana
- 3 cucharadas de harina común
- 2 dientes de ajo, picados muy finos
1 cucharadita de azúcar
- 2 tazas de vino blanco seco
- 6 tazas de caldo de carne o de pollo (la carne de vacuno da un color más oscuro y más consistencia a la sopa)
- sal y pimienta negra recién molida
- 6 cazuelas de sopa para hornear
- 12 tostadas de baguette francesa, 15 mm de grosor
- 2 tazas de queso suizo rallado
- 3 cucharaditas de queso parmesano, rallado
PREPARACIÓN:
En una cacerola grande a fuego medio derretir la manteca y el aceite. Agregar las cebollas y cocine por 15 minutos.
Incorporar la sal y el azúcar. Cocinar por 30 a 40 minutos a fuego lento hasta que estén doradas, revolviendo de vez en cuando, no se mueven demasiado.
Agregar la harina y cocinar por 3 minutos mezclando con cuchara de madera para que no se queme.
Añadir el caldo hirviendo y el vino blanco, elevar la temperatura a medio-alto, y llevar a ebullición, cocinar por 30 a 40 minutos, revolviendo ocasionalmente. Revise la sazón y agregue más sal si es necesario. (Tener cuidado con la sal por que se incorporan quesos)
Precalentar el horno. Servir la sopa en las cazuelas. Rociar cada porción con 1/3 taza de queso suizo, a continuación, 1/2 cucharadita de queso parmesano y ajo picado muy fino. Y acompañar con el pan tostado. Colocar en el horno para que se gratinen los quesos: espolvorear con salvia o perejil picado.
Acompañar con el vino blanco que se utilizó para cocinar. Se puede hacer un plato fuerte de pollo o pescado.



