Con un agónico gol de Marcos Rojo, la Selección Nacional se impuso 2-1 y se quedó con el segundo puesto del Grupo D. Lionel Messi había abierto la cuenta en el primer tiempo, pero Moses había igualado a los 6 del ST con un polémico penal.
"Argentina tiene que jugar con el corazón". Lo había dicho Jorge Sampaoli en la previa al encuentro y Marcos Rojo lo interpretó a la perfección en ese momento en que los minutos avanzaban destrozando esperanzas. Por eso, cuando Gabriel Mercado lanzó el centro desde la derecha a los 41 del segundo tiempo, el zurdo defensor estaba allí, jugado como centrodelantero, repleto de optimismo y valentía para ir en busca de la pelota. Y no sólo la encontró, sino que la conectó con su pierna menos hábil y con una precisión digna de Lionel Messi para hacer estallar a las más de 25 mil almas albicelestes que colmaron San Petersburgo; y a los 40 millones de argentinos que lo siguieron desde estas tierras.
Esa corajeada de Marcos Rojo valió un gol. Un gol que valió una clasificación. Una clasificación que pone a la Selección Argentina en un lugar que estaba muy lejano después de aquel 0-3 ante Croacia: los Octavos de Final.
"Ahora empieza otro Mundial", repitieron una y otra vez los referentes del equipo, quienes dejaron atrás una página de desencuentros futbolísticos teñida por versiones que pusieron esta experiencia en Rusia demasiado cerca del escándalo. Y será Francia, ganador del Grupo C, el primer rival de ese nuevo Mundial, el próximo sábado a las 11 de la mañana (hora argentina) en Kazan.
La victoria de Nigeria sobre Islandia del pasado viernes le dio una vida más a Argentina; la impotencia de la propia Islandia ante Croacia ayer, le allanó todavía más el camino: no dependía de nadie más que de sí mismo, tenía que ganarle al conjunto africano. Y salió a jugar el encuentro con esa mentalidad, dominando las acciones ante una Nigeria que apostó a defenderse.
Pero la Selección Nacional era claramente superior. Con un Banega preciso y cerebral y un Messi activo, el partido podía destrabarse en cualquier acción. Como sucedió a los 14 minutos, cuando "la Pulga" controló magistralmente una larga asistencia del volante para luego definir cruzado de derecha.
Esa primera media hora fue lo mejor de Argentina en el Mundial. Después, en el tramo final de la primera parte, dividió más el juego con los africanos, que igualmente no inquietaron al debutante Franco Armani.
De hecho, la primera opción clara de gol que tuvo Nigeria fue a los 6 minutos del segundo tiempo: cuando el árbitro turco Cüneyt Çakir le marcó un polémico penal a Javier Mascherano (supuesto agarrón en un córner) que Victor Moses cambió por gol con mucha tranquilidad.
De allí en adelante se dio el partido que Argentina no quería jugar: el de los nervios, el de la desesperación. Sampaoli buscó variantes en Pavón, Meza y Agüero, pero la chance clara no apareció hasta ese desborde de Rojo que Higuaín terminó de muy mala manera, elevando su zurdazo frontal.
Entonces, todo se parecía demasiado a una película que los argentinos ya habían visto y sufrido. Y el reloj no acompañaba; por el contrario: apretaba. Pero en esa dinámica de lo impensado que caracteriza tanto al fútbol, Marcos Rojo tuvo la convicción de saber que podía aparecer en el lugar indicado en el momento exacto. Y no dudó. El resto fue todo desahogo. Fue todo Argentina.
UN GRITO DESDE EL ALMA. ROJO Y MESSI DESCARGAN SU EMOCIÓN TRAS EL 2-1.
DESAHOGO MUNDIAL
Con un agónico gol de Marcos Rojo, Argentina le ganó 2-1 a Nigeria y se clasificó a los Octavos de Final, instancia en la que se medirá frente a Francia este sábado.
DESPUÉS DE SUFRIR DURANTE MÁS DE 90 DE MINUTOS, CIENTOS DE JÓVENES Y FAMILIAS CAMPANENSES SE REUNIERON EN EL CENTRO DE LA CIUDAD PARA CELEBRAR EL PASE DE LA SELECCIÓN A LOS OCTAVOS DE FINAL.
HOY: ALEMANIA Y BRASIL
Dos de los grandes candidatos se juegan hoy su clasificación a Octavos de Final, donde tienen chances de enfrentarse.
Dos pesos pesados de esta Copa del Mundo "Rusia 2018" intentarán hoy conseguir su clasificación a los Octavos de Final: Alemania y Brasil.
La selección germana (3 puntos) enfrentará a Corea del Sur (0) desde las 11.00 en Kazan sabiendo que un triunfo por dos goles de diferencia le asegurará la clasificación. En caso de ganar por apenas un gol de diferencia, deberá esperar que Suecia (3) no le gane a México (0) o que lo derrote por más de un gol de diferencia (juegan desde las 11.00 en Ekaterimburgo).
Por su parte, el Tri se medirá ante el elenco sueco con la confianza que le dieron sus victorias frente a Alemania y Corea del Sur y sabiendo que un empate les asegura la primera posición. En cambio, una derrota podría significarle la eliminación.
Así, de darse ciertos resultados, Alemania podría terminar en segunda posición del Grupo F y chocar en Octavos de Final contra el primero del Grupo E, que podría ser Brasil.
El equipo de Neymar se medirá desde las 15.00 frente a Serbia en Moscú en busca de un triunfo que lo deje en lo más alto de su zona. Claro: enfrente tendrá a un rival que está prácticamente obligado a ganar para avanzar a la próxima ronda. A la misma hora, Suiza chocará con Costa Rica sabiendo que un empate le permitirá clasificarse a Octavos de Final. Es que las posiciones de este Grupo E son: 1) Brasil, 4 puntos (+2); 2) Suiza, 4 puntos (+2); 3) Serbia, 3 puntos (0); 4) Costa Rica, sin puntos.



