Fueron hechas por manifestantes durante la vigilia del debate por la despenalización del aborto en el Congreso. El Municipio cuestionó que tales hechos vandálicos le cuestan "miles de pesos". Ediles disidentes le salieron al cruce.
El Municipio salió esta semana a señalar que los actos vandálicos contra el espacio público le cuestan "miles de pesos", luego de que el mástil principal de la plaza Eduardo Costa sea víctima de pintadas durante la vigilia por el debate sobre la legalización del aborto que se llevó a cabo en el Congreso de la Nación. Denuncia que generó indignación y fuertes respuestas por parte de diversas expresiones del arco opositor.
"Unx estaría de acuerdo con Abella y su tirón de orejas a lxs pibxs que pintaron con témpera el mástil, si y solo sí: no inventara que nos costó (a los campanenses) miles de pesos; hubiese, al menos una vez por cualquier medio, cuestionado el vandalismo a los bustos de Evita, Nestor o Perón; le tirase de igual forma las orejas a su Jefa de Gabinete que, por dar un ejemplo reciente, desayunó en Sofitel por $54.700, a $1900 por cabeza, con recursos del Fondo Educativo", escribió la concejal Soledad Calle (PJ-Unidad Ciudadana) en su Facebook.
Desde el vecinalismo tampoco se quedaron con la boca callada, pero apuntaron tanto al Gobierno como a la disidencia peronista. "Se hacen los preocupados por los gastos, sin embargo, para repartirse 4 millones de pesos por año del Concejo Deliberante en una estructura de ñoquis innecesaria miran para otro lado… No son oposición, son cómplices", disparó Carlos Gómez (UV Calixto Dellepiane). En ese sentido, acusó de "socios" a las bancadas del Frente Renovador, PJ-UC y Cambiemos.
El miércoles, durante las actividades con que diversas colectivas feministas y políticas siguieron la discusión por la despenalización del aborto que por esas horas se llevaba a cabo en el Parlamento nacional, manifestantes realizaron pintadas en el mástil de la plaza. "Aborto Legal, Seguro y Gratuito" era una de las consignas inscriptas en pintura verde. Otra hacía referencia a la caída del "patriarcado".
El hecho fue advertido por la Policía, que intervino con dos efectivos para intentar identificar a los responsables. Sin embargo, no se iniciaron actuaciones penales.
Así lucía el mástil la noche del miércoles 13.



