Los argentinos Sergio y Marcela Barrionuevo cruzaron todo el continente en una interminable Toyota Takoma del 2001. Antes de volver a su hogar en Peekskill, pasaron por Campana y nos contaron su historia.
En febrero del año pasado, el campanense Fernando Lete se subió a su moto BMW y después de 32 mil kilómetros y una extensa campaña sobre la importancia de la donación de órganos a lo largo de toda América, finalizó su raid en Peekskill, estado de Nueva York.
Ahí fue donde Fernando conoció a Sergio y Marcela Barrionuevo, dos argentinos quienes hace 30 años viven en EE.UU. y hace 7 meses decidieron bajar por el continente, uniendo a Peekskill con Ushuaia. Antes de volver, decidieron destina unos días a visitar familiares y amigos, incluyendo a Fernando.
"La Tacoma es del 2001 y se comportó excelentemente durante todo el viaje. Sólo tuve que cambiarle dos focos quemados", dice Sergio a quien se le humedecen los ojos al verse en la encrucijada de tener que desprenderse de su compañera: "Fue parte de mi vida todos estos años, pero no puedo volver manejando. Tampoco puedo venderla aquí porque es muy costoso y engorroso hacer los papeles. Estoy haciendo lo imposible para poder despacharla a casa por barco".
La Toyota no tiene ninguna modificación ni agregado, salvo un panel solar para poder calentar agua para el mate. "El viaje fue maravilloso, salvo que en Puebla, México, nos robaron todo, incluyendo el equipo de mate. Aun así, fue una desgracia con suerte, porque buscando yerba, en Cartagena, Colombia, conocimos a un veterano de Malvinas que tiene un restaurante y a su familia. La pasamos bárbaro. Y después, recorriendo la cuenca cafetera, nos encontramos con el importador de yerba mate para toda Colombia… no sólo trabamos amistad, sino que, obviamente, nos aprovisionamos para el resto del viaje. Así de mágico es el camino".
Sergio es Técnico Electromecánico y trabajaba en una fábrica de temporizadores y fotocélulas. "Avisaron que se llevarían la producción a China y México. Me quedé hasta el final y decidí que era tiempo de hacer algo diferente antes de volver a empezar. Marcela estuvo de acuerdo y aquí estamos", dice con una sonrisa.
De su viaje, dice haber cosechado decenas de nuevos amigos y atesorado cientos de paisajes en su retina. "Me quedo con Colombia y su gente. Los paisajes peruanos, y por supuesto, los de nuestro sur, finalizando el raid en Ushuaia. Antes de radicarme en EE.UU., estuve trabajando en Río Grande y volví. Me sorprendió lo que ha crecido la ciudad: hace 30 años, su cementerio quedaba en las afueras, pleno campo. Todo eso ahora está urbanizado y el cementerio quedó en el medio. Después de todo eso, había pendientes. No podíamos dejar de visitar a Fernando y a Campana, la cuna de nuestro Primer Automóvil", concluye.
El anfitrión local, Fernando Lete, Sergio y Marcela Barrionuevo junto a la Toyota Tacoma con la que unieron las 3 américas.



