Con motivo del debate que promueven algunas obras en Campana quiero volver al objetivo central de mis razonamientos históricos. Es muy difícil que una política de obras cuente con el beneplácito general si antes no ha formado parte de un plan de acción territorial consensuado con la comunidad que de esa forma lo haga propio.
No quiero hablar puntualmente de la obra de la Avenida Rocca, sobre la cual seguramente habrá mucho para analizar, en sus marchas y contramarchas, la inquietud que promueve la cuestión de los desagües, las incomodidades operativas y el verdadero impacto final.
Mi cuestionamiento concreto tiene que ver con lo metodológico que es lo que me preocupa desde la hora cero de este y los anteriores gobiernos municipales. Y me preocupa digo, porque hay mucha literatura sobre la cuestión del planeamiento territorial. Y no hablo de literatura académica que no tiene por qué ser de lectura obligatoria para el Gobernante de turno ni para sus funcionarios. Me preocupa porque hay documentación concreta que sí es de lectura obligatoria, como por ejemplo el documento titulado "Guía para la planificación territorial" de la Secretaria de Planificación Territorial del Ministerio del Interior, donde se explica claramente a los distintos estamentos gubernamentales, como debe ser su política de acción en la planificación física y la conformación de sus programas de desarrollo. Y esto es un documento que no se puede ni ignorar ni soslayar.
El documento se adjudica para sí la responsabilidad de ser un aporte para "lograr el desarrollo humano incrementando la competitividad territorial del país y mejorando la calidad de vida de sus habitantes, a través de un programa de asistencia técnica a los gobiernos locales con el objetivo de brindarles herramientas que faciliten su gestión y mejoren su desempeño." Dice mas adelante algo que he repetido hasta el cansancio sobre el planeamiento, "El ordenamiento territorial es la expresión espacial de las políticas económicas, sociales, culturales y ecológicas de toda la sociedad, que se llevan a cabo mediante determinaciones que orientan el accionar de los agentes privados y públicos sobre el uso del suelo. El ordenamiento territorial es una política pública, destinada a orientar el proceso de producción social del espacio mediante la aplicación de medidas que tienen por finalidad la mejora de la calidad de vida de la población, a través de su integración social en el territorio y el uso y aprovechamiento ambientalmente sustentable y democrático de los recursos naturales y culturales".
En su esencia privilegia la actuación de los efectores y recursos locales reconociéndoles su importancia como informantes clave.
El documento es una pieza fundamental en la gestión territorial para los municipios y es a la vez un instrumento inexplicablemente ignorado. Formula claramente lo que es un plan territorial diciendo, "El plan es una herramienta de gestión. Constituye un conjunto de objetivos y propuestas que se expresa a través de un modelo determinado dentro un programa de acción y coordinación, con metas establecidas en el tiempo.
Contiene decisiones de carácter general que expresan los lineamientos fundamentales, las prioridades que se derivan de esas formulaciones, la asignación de recursos acorde a esas prioridades, las estrategias de acción y el conjunto de medios e instrumentos para alcanzar las metas y objetivos propuestos". Pero lo más importante es que establece las características fundamentales de ese plan territorial y dice sobre esto que debe ser "Sistémico e integral" abordando todos los temas sociales y urbanos. "Participativo" permitiendo la opinión y trabajando en la creación de consensos, "Flexible" de modo que se adapte a las dinámicas territoriales en el tiempo y finalmente "Prospectivo" es decir pensarse con una visión a corto, mediano y largo plazo, fomentando el análisis de distintos escenarios.
Mas adelante el mismo documento en lo que llama el ciclo de desarrollo de proyectos, fija una guía metodológica para la elaboración de un plan obras. En la fase ejecutiva contempla claramente las factibilidades técnicas financieras y de impacto ambiental entre otras cuestiones. El documento que cito es nada más y nada menos que la guía obligada para el análisis territorial que este gobierno a nivel central ha creado y difundido y que debiera ser la herramienta operativa de todos los acólitos a esta administración pública.
Lamentablemente al momento de ver las cuestiones mundanas de ejecutividad local nos encontramos que esta guía ordenada de pasos racionales para llegar al consenso público de una obra que debe satisfacer necesidades sociales no está ni cumplido ni contemplado.
El portal Diagonales, bajo la autoría de la Redacción, el día 21 de abril publicó una nota titulada "El mejor alumno de Cambiemos: Intendente de Campana cerró paritarias al %9". En este punto el gobierno ha resultado aprobado con "muy bien 10 felicitado", pero en el tema Planeamiento, construcción de consensos, programación de obras y análisis de impacto ambiental de las decisiones territoriales, (poniendo una cuota de humor), me parece que van a tener que recursar la materia.
Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015



