Hace mucho tiempo, y con varias notas mediante, quise definir un problema de relaciones humanas, basado en los sentidos. Se sabe que el cuasi bestia llamado genéricamente hombre, tiene cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto.
Desde hace ya varias generaciones (¿o se puede decir desde el comienzo de sociedad humana?) surgió una luz en las tinieblas, por la necesidad de aclarar cosas que debían ser explicadas, porque no correspondían a la aplicación de ninguno de los sentidos conocidos, y surge otro sentido, que tiene el poder de solucionarlo todo con su mera mención.
Este sentido, nace ante las inverosímiles cosas que eran realizadas por los humanos, que no podían haberse solucionado con el uso normal de ninguno de los sentidos que poseían; a esta moderna robótica virtual del lenguaje explicativo de los actos humanos se le puso "sentido común", nombre y apellido.
Su vida fue muy prolífica. Posiblemente no exista una persona en el mundo que durante su existencia no lo haya traído a colación o nombrado alguna vez.
MURIÓ EL SR. SENTIDO COMÚN
Hoy lloramos la muerte de nuestro querido amigo, el Sr. Sentido Común, que ha vivido entre nosotros durante muchos años. Será recordado por haber cultivado lecciones tan valiosas como saber "tener los pies en la tierra" o por qué los pájaros madrugadores son los que consiguen lombrices, y, también, por reconocer la validez de frases tales como "la vida no siempre es justa" y tal vez haya sido yo el culpable.
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento, ya hace mucho se han perdido en los anales de las viejas estanterías de la burocracia. Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas) y estrategias parentales confiables, (los adultos, no los niños, están a cargo).
Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas, pero arbitrarias: Informes respecto de un niño de seis años acusado de abuso sexual por haberle dado un beso a una compañera de clase; adolescentes suspendidos del colegio por haber usado enjuague bucal después de almorzar y que una maestra fuera despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.
Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros simplemente por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos. Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una aspirina, protector solar o colocar una cinta adhesiva a un alumno. Pero, eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.
Sentido Común perdió su deseo de vivir cuando fueron dejado de lado los mandamientos y muchas Iglesias se convirtieron en empresas perdiendo su sentido y los criminales recibían mejor trato que sus víctimas. Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión.
La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres doña Verdad y don Confianza y la de su esposa doña Discreción, también lo precedieron en irse su hija doña Responsabilidad y su hijo don Raciocinio.
Pero lograron sobrevivirlo sus tres hermanastros, don Conozco Mis Derechos, don Otro Tiene La Culpa y don Yo soy Una Víctima.
Poca gente hubo en su funeral, tal vez porque muy pocos se enteraron que se había ido, o muchos sintieron vergüenza de acercarse a despedir sus restos por no aplicarlo en su vida de relación.
Si tú aún lo añoras, ruega para que sus recuerdos y enseñanzas vuelvan a ser artífices que regulen las relaciones humanas, y aparte de las tomas de decisiones a los tres hermanastros que lo sobrevivieron.
Saliendo de lo metafórico y haciendo un tratamiento psicológico del sentido común, se dice que es lo que la gente piensa a nivel general sobre un tema particular, de lo cual depende la complicación de una situación sobre un tema particular. Los profesionales lo consideran que sería una aplicación muy subjetiva.
Por lo poco que he visto, se basan en aspectos de hechos mundanos, y muy particulares, evitando que se use en hechos considerados de interés público, que es hacia lo que se dirige esta nota. El juicio lo hará el lector.



