Apenas dejaron los vestuarios del estadio de Agropecuario, los jugadores del Violeta admitieron la floja actuación del equipo y hasta aseguraron que el empate habría sido injusto. Todos coincidieron en que "se regaló el primer tiempo".
La madurez de un equipo es fundamental para su buen funcionamiento y para pelear cosas grandes. Y no sólo se muestra dentro de la cancha, sino también afuera. De eso dio muestras el sábado Villa Dálmine: es que tras la derrota 2-1 frente a Agropecuario en Carlos Casares, los jugadores Violetas no dudaron en reconocer la floja actuación, en señalar méritos en la actuación del rival y asumir la responsabilidad de un encuentro que se pudo haber perdido por un amplio marcador. Incluso, hasta admitieron que ese empate que estuvo tan cerca en el final de juego habría sido injusto dado el desarrollo de los 90 minutos.
"Hay que hacerse cargo de que jugamos mal", señaló Ramiro López. "Nos vamos con mucha bronca, sobre todo con nosotros mismos. No estuvimos a la altura del partido. No tanto en lo que respecta al juego: perdimos los rebotes y las divididas. Se notó que nos faltó esa chispa, esa actitud que necesitábamos", agregó el volante por izquierda.
"Siento impotencia porque los responsables de esta derrota somos nosotros. Regalamos el primer tiempo y ellos con ímpetu y actitud nos llevaron por delante y marcaron la diferencia. Estuvimos desconectados, imprecisos y lo pagamos caro", comentó Franco Flores en la misma línea.
"Entramos dormidos, regalamos 45 minutos y Agropecuario nos superó con poco. Ellos supieron siempre cómo jugar el partido, apostando a la segunda jugada. No le encontramos la vuelta y es toda responsabilidad nuestra. Es una lástima porque este equipo hace todo en la semana para después salir a ganar cada partido", expresó por su parte Renso Pérez.
En ese marco, los jugadores de Villa Dálmine explicaron que el temprano gol convertido por Exequiel Narese a los 4 minutos de la primera parte fue un "cachetazo fuerte" del cual no supieron recuperarse.
"Creo que fue el partido más flojo que hicimos en el campeonato. No le encontramos la vuelta a todo el partido. Y si bien nosotros no nos encontramos nunca en la cancha, el gol tempranero de ellos fue un cachetazo fuerte", contó Leandro Sapetti
"No pudimos superar nunca ese gol tan rápido. No hicimos nada de lo que habíamos planeado", añadió Flores.
El único atenuante que señalaron los dirigidos por Felipe De la Riva fue el estado del campo de juego de Carlos Casares. "Estaba muy desparejo, con muchos pozos en algunos sectores. Hoy fue un partido de mucho pelotazo porque no se podía jugar porque la cancha estaba muy mala. Así que no pudimos tener la pelota en la mitad de la cancha como lo veníamos haciendo y eso también nos perjudicó", afirmó Sapetti.
"La cancha estaba difícil para jugar, picaba siempre mal. Ellos sabían eso, entendieron el partido y jugaron siempre a la segunda pelota", contó López.
Fue tan sincera la autocrítica que ensayaron los jugadores que hasta reconocieron sin mayores problemas que habría sido injusto que Villa Dálmine llegara al empate en esos minutos finales, después que Marcos Rivadero anotó el descuento y de que tanto Santiago Giordana como Favio Durán tuvieran chances para el 2-2.
"La victoria de Agropecuario es justa. Si bien tuvimos alguna chance para empatarlo, habría sido injusto. Es una pena porque dejamos pasar una oportunidad para escaparnos en la tabla", lamentó Flores.
"No sé si lo merecíamos, pero así son los partidos del Nacional: muy parejos hasta el final", remarcó Sapetti
De esta manera, el plantel Violeta dejó en claro que dejará atrás este encuentro lo antes posible y se pondrá a pensar rápidamente en Flandria, equipo al que enfrentará el sábado en el estadio de Mitre y Puccini.
"Tenemos que levantar la frente para lo que viene, porque todavía falta mucho. Tenemos que replantearnos esta actuación y volver rápido a las bases", aseguró Flores ya pensando en Flandria.
AUTOCRITICO. "Hay que hacerse cargo de que jugamos mal", señaló Ramiro López tras el partido.



