El padre Giovanni Guarino, Superior de la Congregación de Padres Rogacionistas del Corazón de Jesús en Campana, Párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, y de los de los barrios e Instituciones educativas que componen su feligresía nos aporta su visión sobre la última del Papa a Latinoamérica.
Periodista LAD: Cómo se ve, desde la parte eclesiástica la visita del Papa Francisco a Chile y Perú.
"Todas las visitas del Papa generalmente se viven con gran expectativa y al mismo tiempo con mucha alegría. Que el Santo Padre pueda recorrer las distintas geografías para llevar el mensaje de Jesucristo (la alegría del Evangelio) es una gracia maravillosa y al mismo tiempo el ejemplo concreto de aquello que él siempre nos pide: "salir" y no quedarnos en nuestros lugares de confort. Es evidente que el Papa tiene sus años y que los viajes son exigentes, sin embargo, va y se entrega, siempre con una sonrisa. Eso es maravilloso. Y claro, si todo viaje despierta eso, mucho más cuando viene a nuestra región, que es la suya. Latinoamérica es su lugar y conoce perfectamente lo que dice, cómo lo dice y a quién lo dice", comenta el Padre Giovanni sobre la reciente visita del Papa Francisco a Chile y Perú.
Durante su viaje, Francisco realizó diferentes homilías y presentaciones. Sobre Chile, Giovanni comenta: "Nunca podemos fragmentar las palabras del Papa, porque corremos el riesgo de no comprender la amplitud de su mensaje. Cada uno de sus discursos es como una piedrita de un gran mosaico. Podemos rescatar muchos elementos de los distintos discursos. En la Penitenciaría de Mujeres en Santiago de Chile, por ejemplo, el Papa se detuvo en la cuestión fundamental de la dignidad de la persona, y cómo esa dignidad debe ser cuidada, custodiada. Así podemos trasladar ese discurso a otros ámbitos: las instituciones educativas, los poderes del Estado, las sociedades de fomentos, las comunidades eclesiales, la propia familia... ¿son espacios en los que se acaricia y se custodia la dignidad humana? Como sacerdote rogacionista es un gran estímulo, porque ya nuestro Fundador San Aníbal ponía siempre el foco de su atención en esa custodia, especialmente de los huérfanos y de los pobres".
Giovanni considera que también en Perú la visita a los pueblos originarios de la Amazonia tuvo afirmaciones contundentes por parte de Francisco que explicitó que su visita tenía la finalidad de visibilizar el hecho de que la Iglesia los acompañaba y reafirmaba su opción sincera por la defensa de la vida, de la tierra y de las culturas. "No dudó – señala Giovanni- en refrescarnos algunos de los lineamientos de encíclica "Laudato Si´" en torno al cuidado de la Casa Común y llamando la atención sobre los riesgos que implican los avances desmedidos contra los recursos naturales, de los cuales ningún colectivo humano puede sentirse dueño. Asimismo subrayó la necesidad de preservar y enriquecernos de las culturas de esos pueblos, que sean ellos mismos los que se autodefinan y nos muestren su identidad y, aún más, que la Iglesia pueda continuar asumiendo ese rostro indígena".
Si bien nació en Italia, luego de trabajar varios años en Uruguay, Paraguay, Brasil y Argentina, puede considerarse que Giovanni tiene una mirada tanto latinoamericana como europea. Desde ese lugar, lo consultamos por la Iglesia Católica en el contexto religioso ecuménico internacional. "A partir del Concilio Vaticano II -comenta- la Iglesia ha puesto especial atención en ese aspecto, y no podemos dejar de reconocer que hemos dado grandes pasos y que al mismo tiempo queda un bellísimo camino que recorrer. El Papa, junto con las distintas iglesias cristianas, han dado señales claras y pasos concretos en búsqueda de una unidad que, sin eliminar la diversidad, coloque a las distintas instituciones en un mismo itinerario rumbo a la unidad y al trabajo mancomunado para el bien de toda la humanidad, atendiendo el anhelo de Cristo "Ut unum sint" (para que todos sean uno) y para que el mundo crea que tenemos un solo Padre y un único Salvador (cf. Jn 17, 21) y que podemos, con su ayuda, alcanzar esta fraternidad universal fundamentada en los valores humanos y cristianos".
"El Papa se detuvo en la cuestión fundamental de la dignidad de la persona, y cómo esa dignidad debe ser cuidada, custodiada", dice Giovanni.



