Efectos del maltrato
Por su parte, el médico sicoanalista Juan Rafael Padilla afirma que cuando un niño es maltratado de esta manera, le queda imposible establecer un vínculo confiable –también llamado apego seguro– con sus padres. En su lugar, crea una serie de apegos inseguros; es decir, formas particulares de relacionamiento con que se protege de vivencias de angustia y dolor emocional que no encontraron un receptor adecuado en los padres.
"El niño puede crear tres tipos de apego inseguro: el apego rechazante, en que crea una barrera frente a los demás, mostrándose indiferente a las necesidades emocionales, tanto propias como de los otros. El apego preocupado, en que el infante extrema la necesidad de cercanía para protegerse del temor. Finalmente se encuentra el apego desorganizado, en que pierde momentáneamente contacto con la realidad para no percatarse de que la fuente de su temor es justamente la o las personas que deberían proporcionarse tranquilidad y sosiego", concluye el especialista.
Secuelas del maltrato
El médico sicoanalista Juan Rafael Padilla señala que cuando un niño es maltratado emocionalmente, esto lo predispone a presentar ciertas actitudes, reflejadas, por ejemplo, en el matoneo o intimidación escolar. "Esto sucede porque el infante ha creado una barrera frente a los demás; eso lo hace incapaz de identificarse con las necesidades emocionales de los demás, tal como sus padres fueron incapaces de hacerlo con él. De esa manera, fácilmente se convertirá en el ‘matón’ del curso. Otro niño maltratado, que suele necesitar de protección, mostrará abierta e inconscientemente su indefensión e inseguridad y será el ‘matoneado’ ". Por Melissa Serrato Ramírez
Imagen ilustrativa, selección del editor.



