Símbolo de nuestra ciudad, la institución Violeta llega a este aniversario en un gran momento deportivo y ante la posibilidad de concretar su mayor ilusión: contar con las escrituras de los terrenos del "Coliseo de Mitre y Puccini".
Fundado el 20 de noviembre de 1957, el Club Villa Dálmine estará cumpliendo mañana sus primeros 60 años de vida. Desde su creación, la institución Violeta se ha convertido en un ícono de nuestra ciudad a partir de sus grandes conquistas deportivas y la pasión que ha despertado en los vecinos campanenses y de las zonas aledañas.
De hecho, ya durante su primera incursión en los campeonatos de AFA, en el año 1961, cuando disputó la denominada Tercera de Ascenso, el diario Pregón aseguraba que se iniciaba "Una nueva etapa del fútbol campanense", en una nota que arrancaba de la siguiente manera: "Es indudable que la brillante campaña del Club Villa Dálmine ha tenido la virtud de revitalizar al fútbol campanense y avivar el interés de los aficionados locales que prestan ahora su más franco y decidido apoyo a los "Violetas", imaginando ya lo que podrá representar en el futuro para el fútbol lugareño si Dálmine continúa con su avasalladora serie de triunfos. Campana, que estuvo por muchos años alejada del fútbol oficial, especialmente por la inexplicable carencia de estadios en condiciones reglamentarias, ha podido ahora superar esa situación (...) y ha sumado el que habilitara recientemente el Club Villa Dálmine, realmente magnífico y verdadero orgullo para la zona".
En ese año 1961, el Violeta se consagraría campeón de la Tercera de Ascenso tras vencer en la final a Arsenal de Sarandí en La Bombonera; y dos años después, en 1963, lograría ascender a la Primera B, por entonces, la segunda categoría del fútbol argentino, en una recordada final contra All Boys definida por un gol de Juan Carlos "Rabito" Domínguez.
Más tarde llegaría el primer descenso, en 1968, pero también el campeonato ganado por aquel inolvidable "Holanda de la C" en 1975. Y la disputa del Hexagonal por el Ascenso a Primera División en 1976, tras otra magnífica campaña.
Los años siguieron, siempre color Violeta, con buenas y malas, sumando victorias y derrotas, como así también ídolos que continuaron aquel legado iniciado por Luis Cesáreo, el primer gran goleador del club, y que hoy continúa en nombres como los de Horacio Falcón, el jugador que más veces vistió de manera oficial la camiseta del club.
Y entre alegrías, tristezas y nombres propios, este 60º aniversario encuentra a Villa Dálmine nuevamente en la B Nacional, en la antesala de la máxima categoría del fútbol argentino. Y más aun: lo muestra como líder de un campeonato que, si terminara hoy, lo llevaría a la Primera División por primera vez en su historia.
Pero ese sueño no opaca la que quizás sea la máxima ilusión del pueblo Violeta: el poder contar con la propiedad de los terrenos donde se levanta el denominado "Coliseo de Mitre y Puccini". Ese estadio que ha sido la casa de Villa Dálmine desde junio de 1961. Ese estadio que ha sido testigo de epopeyas, hazañas y tardes de gloria para los simpatizantes campanenses de ayer y de hoy.
Después de mucho lucharla, dirigentes, socios e hinchas ven más cerca esa posibilidad a partir del proyecto que está analizando por estos días el Honorable Concejo Deliberante. Sería, sin dudas, el broche de oro para los festejos de estos primeros 60 años de vida.
Mientras tanto, ¡Salud, Violeta!
INOLVIDABLE. EL HOLANDA DE LA C, EL HISTÓRICO EQUIPO DE VILLA DÁLMINE QUE A FUERZA DE GOLES Y BUEN JUEGO HIZO VIBRAR A TODA LA CIUDAD EN 1975.



