Trabajar por una mejor relación con uno mismo es la base de todas nuestras conquistas.¿De qué sirve tenerlo todo si tengo baja autoestima? Soñamos con ser queridos y estamos lejos de profesar un verdadero amor por quién nos soporta veinticuatro horas por día, trescientos sesenta y cinco días en el año: uno mismo. Confundimos amor propio con egocentrismo, cuidados corporales con obsesión por el físico, observancia con desconexión. Tendemos ir hacia los extremos.
Para quererse de verdad hay que aceptarse tal como es, no esconder quiénes somos. Fortalecer nuestros talentos. Escribir, estudiar, hacer algo por nuestro bienestar físico, Alimentarse adecuadamente, no llenarse de cosas que sabemos que no son apropiadas. Tratar de evitar las adicciones y, si las tenemos, no justificarlas, sino tratar de recuperar el eje perdido. Apartarnos de la gente que nos hace mal, que no nos valora y menosprecia. Tener sueños, proyectos que ensanchen la aventura de vivir. Criticar menos a los demás y ser más amigable consigo mismo. Psicoanalizarse. Pintar. Danzar. Cocinar a quienes queremos agasajar. Salir a correr sin el celular. Hacer una obra de bien. En definitiva, quererse es tratar de que se conecten el cuerpo, el alma y el espíritu. Tan complejo y tan simple como eso.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez
Blog de la autora: fabianadaversa.com



