Ingresó por la entrada principal y comenzó una atenta recorrida. Atravesó la recepción y las galerías de distribución. Le habían comentado que un cambio radical se había operado en el nosocomio y quiso comprobarlo. Si bien su situación económica le permitió mantener una buena obra social, quería saber cual era la atención que recibían sus empleados.
Con satisfacción comprobó que un autentico cambio se había producido en el continente hospitalario; sol, luz, aire frió - calor, colores delicados en las paredes, pisos brillantes y limpios. También el staff reunía a un destacado grupo de profesionales y decidió ubicarse en una fila para que sus vivencias fueran similares a las de los usuarios.
Fue así que llego una voluntaria solicitando una colaboración, el señor le donó una suma desacostumbrada, abalando las bondades observadas y la cálida atención recibida.
De tanto en tanto la vida ofrece bellos gestos como el descripto, y desde esta ventana aplaudimos con regocijo.
Muchos gracias a todos, también a quienes decidieron ayudar y mantenerse en el anonimato. La cooperadora infinitamente agradecida.



