PARTE I
Son muy numerosos los textos en donde la emergencia del concepto de la calidad de vida se relaciona con una toma de concienciación colectiva. Según André Gorz, no es el número de televisores, de lavaropas y de electrodomésticos vendidos, ni son las ilusorias evasiones turísticas de fin de semana lo que caracteriza el grado de una civilización, sino el estado de las escuelas, los hospitales, los espacios verdes, los paisajes intactos, la estructura de las circulaciones, la seguridad, la noción de pertenencia social y el arraigo con su espacio inmediato, la calidad de los alimentos y demás anhelos semejantes del hombre moderno, naturales a primera vista para cualquiera.
La pregunta que surge de este análisis previo es como respondemos con herramientas dinámicas como la planificación estratégica, que supone una revisión permanente de la sociedad movilizada frente al cambio de escenarios dinámicos, a los requerimientos del futuro inmediato de nuestra ciudad. No es un Plan Estratégico un buen documento que aparece y desaparece algunos meses previos a los actos electorales, sino por el contrario, una herramienta de trabajo que sirve para que una comunidad pueda articularse y crecer en forma ordenada.
Los proyectos sociales requieren de 6 componentes básicos imprescindibles para tomar decisiones que intenten mitigar las problemáticas emergentes a partir del crecimiento socioeconómico y son:
1. Tener un Plan , si no hay Plan hay CONFUSIÓN.
2. Contar con Líderes , si no hay Líderes hay DESORIENTACIÓN.
3. Ciudadanos que participen, si los ciudadanos no participan hay AUTORITARISMO.
4. Contar con Recursos, si no hay Recursos hay FRUSTRACIÓN.
5. Propender a la Acción, si no hay Acción son solo SUEÑOS.
6. Contar con un Tablero de Comando para la Evaluación Permanente, porque todo lo que se hace requiere de REVISIÓN.
UNA REALIDAD PREANUNCIADA
La apertura del viaducto que conecta la ruta 9 con la ruta 6 es un viejo anhelo de nuestra ciudad. Un tema conocido y preanunciado desde el mítico primer plano de crecimiento esperado, desarrollado por el Arquitecto Premat en el año 1963 o 1964. Todo el desarrollo extraurbano se va a volcar a ese viaducto y las múltiples intersecciones de calles intraurbanas van a convertir esa vía en una avenida intraurbana. Es una prospectiva sencilla e irreverente si se quiere, pero aun así es una realidad preanunciada. Sea por la vía de colectoras laterales que disminuyan el impacto de esa llegada, o sea por el acceso simple y directo, el eje de Larrabure y nuevo viaducto hacia ruta 6 es un fuerte eje de consolidación extraurbana futuro, y preanuncia ya varios conflictos circulatorios en la intersección con la 9, evidente al día de hoy, y también en menor medida pero no por eso menos conflictivo en la intersección de Larrabure y Peron, acceso mas directo de la circulación extraurbana de los barrio periféricos hacia el centro de la ciudad. Asimismo la nueva vía habrá de dividir irremediablemente dos sectores extraurbanos de nuestra ciudad uno hacia el este y otro hacia el oeste. Dos realidades urbanas similares separadas por el simple capricho circulatorio. Todas las acciones de crecimiento de nuestra ciudad parecen avanzar hacia la disgregación urbana y la segmentación, propendiendo al incremento de la disgregación social y el incremento de los costos de mantenimiento urbano. Será esto un aporte a la calidad de vida, o una disminución asegurada de la misma. ¿Como habremos de luchar contra los fenómenos de dispersión antes mencionados? ¿Como habremos de fortalecer el asociacionismo para identificar el ser urbano en la Campana del futuro inmediato? ¿Cómo serán los paisajes y los espacios verdes, la seguridad y la nueva pertenencia social en este nuevo escenario de crecimiento?.
Esta nueva realidad en nuestra ciudad nos obliga a preguntarnos si como ciudadanos ¿debemos aceptar el devenir del crecimiento económico liderado por las inversiones públicas y privadas sin un mínimo de planificación, o formular Proyectos Sociales integrales utilizando las mejores herramientas disponibles?.
Lic. Marcelo Busalacchi
Arquitecto Jorge Bader



