El abuelo Luis marcó el camino cuando nuestra Campana era un humilde pueblo con sueños de llegar a ser algún día de la gran ciudad que es hoy. Fue en el fútbol un excelente arquero. Allá por los años 1942/43, salió campeón e invicto en el Club Arsenal. Además, el Club Colegiales que hoy milita en el ascenso de AFA, lo contó en sus filas y pudo disfrutar de sus excelentes atajadas.
Ante este antecedente no resultó extraño verlo a Sergio, su nieto, en su inicio transitar la misma senda en las inferiores de Villa Dálmine. Después apareció la posibilidad de básquet en la misma entidad.
Pero en el año 1981, en la categoría Infantil ya lucía la divisa celeste del Campana Boat Club, junto a Javier Claven, Sergio Franco, Martín Saldaña, Pablo Zamora, Alfredo Forlani, Diego Uzcudum, Fernando Larroca, Carlos Gulfo, Alfredo Pagani, Gabriel Sposato y Adrián Ibero, teniendo como técnico a Mario Graciarena.
Junto a Mariano Aguilar, otro destacado valor de nuestro medio en un CBC reforzado, se midió ante la Selección Argentina Juvenil.
Con el paso del tiempo Sergio seguía creciendo en altura y rendimiento y veía con buenos ojos a esos aros colocados a 3,05 metros del suelo.
El 1 de marzo de 1983 se consagró campeón en el IV Campeonato Argentino de la Categoría cadetes, disputado en la Provincia de Entre Ríos, al integrar el Seleccionado de la Provincia de Buenos Aires que supera en la final en vibrante partido por 76 a 74 al representativo local.
En 1985, tenía como técnico a Augusto Pastore, un gran entrenador, ex DT de River Plate y la Selección Argentina de cadetes. En ese momento, también la entidad ribereña tenía puestas sus miras en el Torneo de la Liga Nacional.
Ese mismo año se funda el Club Siderca, que promueve la práctica de diversos deportes, destacándose en el básquet. Esto permite el retorno de Sergio a un lugar conocido por el cual esas cosas que tiene el destino, había pasado fugazmente.
Ahora, con su 1,90 de estatura y teniendo 19 años, en 1986 y después de una linda experiencia adquirida en la institución ribereña, en la cual en el segundo año, en el ámbito de La Liga, se le negó por un punto la posibilidad de ascender, logra dos años más tarde otro halago de relevancia.
Junto a su maestro Augusto Pastore, se reencontró para obtener este ansiado éxito, como fue el ascenso con Siderca en 1988, con los mismos jugadores, salvo alguna excepción como lo fueron Fernando Portinaro de Bragado y Cristian García de Lanús.
El entonces estudiante de Ciencias Económicas, al igual que otros valores, en aquel tiempo se levantaba a las 6 de la mañana para ir a la Facultad y a las 20 o 21 entrenaba con entusiasmo y responsabilidad para tener al final ese tan merecido premio competitivo.
En septiembre de 1989 en la Liga Nacional B, tenía como entrenador a Raúl Belcuere y estos compañeros en el plantel: García, Portinaro, Claudio Valentini, Diego Bortolatto, Gustavo Godoy, Robert Guytón, Jorge Modarelli, Pablo Nabais, Sergio Iglesias, Leandro Jauzat y Ricardo Palacio.
En diciembre de 1990, el Círculo de Periodistas Deportivos de Campana-Zárate, lo premia junto a Portinaro y Claudio Kemerer. Y en el 2002, el Círculo de Periodistas de Campana con el Triunfo del siglo, junto a Rubén Romano, Mario Rafael, Miguel Carchini y Mariano Aguilar.
Siderca siguió regalándonos noches inolvidables,y él fue el digno Capitán y titular indiscutido, que tenía un excelente nivel y sabía manejar todos los tiempos.
En el 95 se convertía en protagonista fundamental, ahora con la casaca "roja" de Independiente de Zárate, acompañado por Portinaro y Godoy.
No siempre fueron momentos de plena felicidad. En el 89, estando en Siderca y jugando de local ante San Vicente de Bell Ville Córdoba, sufrió una lesión en su tobillo derecho que lo obligó a estar inactivo durante 45 días, reapareciendo ante Newell´s Old Boys de Rosario.
Nacer y romper el molde es privilegio de unos pocos. Los que entran en esa categoría son recordados para siempre. O mejor, están siempre, se mezclan en cada charla, aparecen en cualquier imagen, nos acompañan en todo momento en el recorrido de ida y vuelta sobre la huella que ellos mismos abrieron como su abuelo Luis, con conocimiento, corazón y obstinación. Y Sergio, caminó con orgullo ese recorrido siguiendo el ejemplo. Aprendió sus enseñanzas. Supo también con humildad alcanzar el triunfo.
En 1985 se encendió la llama que iluminó con esplendor la participación de Siderca en la Liga Nacional. Y en el ´99 se apagó para siempre. Pero quedan los recuerdos de aquellas noches de gloria en las cuales vibró toda nuestra zona y Sergio fue uno de los protagonistas
SERGIO BRUNI (10) JUNTO A RODRIGO PASTORE, CRAIG POLLARD, GUSTAVO GODOY Y FERNANDO PORTINARO.



