La alimentación ayurvédica está en sintonía con las leyes de la naturaleza y considera que todo alimento es medicina.
Obviamente, hace 5000 años, cuando nacía el Ayurveda, los sabios hindúes ni imaginaban la lista de aditivos, colorantes, aceites hidrogenados, etc, que iban a formar parte de las dietas humanas actuales.
A medida que nos fuimos alejando de la naturaleza fuimos perdiendo los instintos naturales.
La obesidad, por ejemplo, no existe entre los animales que viven en estado salvaje.
El animal solo consume lo que gasta. No se puede engañar a un animal salvaje con helado o papas fritas. Al ser humano, sí.
Usando toda clase de aromas y sabores artificiales se fabrican ¨alimentos¨ que engañaran a nuestro estómago
Nos sentimos ¨llenos¨ pero no ¨satisfechos¨ y entonces deseamos más y más.
El Ayurveda considera que existen 6 sabores: dulce, salado, acido, amargo, picante y astringente y que en una misma comida deben combinarse los 6 para alcanzar satisfacción y equilibrio.
El sabor dulce se encuentra en cereales, prod. de repostería, las carnes también se consideran dulces excepto los pescados.
El sabor salado en pescados, sal de mesa, etc, el sabor ácido en cítricos, vinagre, tomates, etc. El sabor picante en especies como pimienta, jenjibre, ajo, cebolla, rábano, etc.
El sabor amargo en verduras de hojas creadas, berenjenas, apio, etc.
El sabor astringente en lentejas, alcaucil, chauchas, espárragos, té verde y té negro, limón, etc. Este es un sabor que deja una sensación de aspereza y sequedad bucal y junto con el sabor amargo y picante escasean en las dietas occidentales.
Incluidos en la alimentación -con moderación- es importante para el equilibrio nutricional.
Bioquímica Mónica Alicia Rimoli
Estudiante de Post-grado en Medicina Ayurveda



