Las diosas Isis, Ishtar, Parvati dominaron la escena en la era del matriarcado. En ése momento ( hace cinco mil años atrás) las madres eran las que legitimaban a los hijos. la sociedad era comunitaria, horizontal y agraria.
En la era del dios unitario y patriarcal la sociedad es vertical, jerárquica, los hombres legitiman a sus hijos y la guerra domina la escena. No se erradicará la guerra en la sociedad patriarcal porque éste es uno de sus pilares constituyentes. Debemos proponer una nueva sociedad matripatriarcal, en dónde sea lo vertical, unido a lo horizontal, lo que una a los hombres. El cristianismo nace con la intención de unir lo que el patriarcado rompió y para éso vuelve en la Edad Media a entronizar a la diosa, en la figura de la Virgen María.
Las religiones patriarcales extremas niegan la presencia de la Señora, como la llamamos los herméticos. También lo hacen la iglesia electrónica, o mediática, acaparando los que se cáen de las filas del catolicismo. Ningunean y le quitan importancia a la Diosa, porque haciéndolo creen mitigar el poder de la mujer, cada día mayor en un mundo cada vez más violento.
Mientras no se considere el poder místico de la que pisa la Luna, el mundo irá de mal en peor. El Espíritu Femenino traerá la paz y el amor y Nuestra Señora es su rostro posmoderno. Ella es la Reina de los Ángeles y de los sufrientes, la que cura el mal que nos acecha.



