El gobierno sigue con su estrategia que la gente bautizó "si pasa, pasa" o "por si pasa". Esta vez, envalentonada por la escasa reacción pública que tuvo la baja de 90.000 pensiones por incapacidad el año pasado, la Ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley dio de baja en lo que va de este año otras 83.000 más. Esta medida profundamente inhumana provocó la previsible indignación de gran parte de la población por afectar a los más desprotegidos y que con total crudeza demuestra que el ajuste permanente sólo va dirigido a los sectores populares. Tengamos en cuenta que, en promedio, los importes de los subsidios dados de baja son de entre 4.000 y 5.000 pesos.
Si a esta decisión le sumamos el recorte en los medicamentos producido por el PAMI vemos por donde pasa el ajuste que no cesa y que se promete profundizar para quedar bien con el FMI y con el núcleo duro del macrismo.
Con el cinismo y la soberbia con que nos tienen acostumbrados, el titular de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales (CNPA), Guillermo Badino, defendió los recortes y aseguró que una persona con cierto grado de discapacidad, como alguien con síndrome de down, "puede trabajar si lo desea".
Una vez más, fueron las propias cifras oficiales brindadas por el INDEC las que contradicen al impresentable Badino. El organismo estatal dio a conocer el informe sobre la desocupación correspondiente al primer trimestre del año. Según consta en dicho informe la desocupación en el país trepó al 9,2% de la población activa, lo que significa un aumento del 1,6% respecto del último trimestre del año pasado. El informe agrega que entre la población activa ocupada, un 14,1% busca trabajar más horas y no lo consigue. Consigna, además, que en el Gran Buenos Aires, que integran a los partidos del Conurbano y la Ciudad de Buenos Aires, continúa siendo la región donde la falta de empleo más golpea, con una tasa que alcanza al 10,9% de la población activa, mientras que el número más preocupante se registra en el Conurbano, con un 11,8% de desocupados.
El director del INDEC, Jorge Todesca, aportó otro dato preocupante, dijo que "La desocupación es muy alta en los grupos de hasta 30 años", y agregó que "del total de desocupados, el 60% son menores de 30 años", mientras que "el 45,7% tienen entre 20 y 29 años".
Resulta llamativo que para el INDEC la desocupación en la Ciudad de Buenos Aires es del 7,9% mientras que para la Dirección de Estadísticas y Censos porteña es del 9,4%.
Como se ve, en la era macrista la gran mayoría de las personas, incluso aquellas con cierto grado de discapacidad, como alguien con síndrome de down, no pueden trabajar si lo desean.
Como una nueva demostración de que estas políticas no son ni un error ni sólo de un sector del gobierno, los diputados que responden a Cambiemos se negaron a dar cuórum impidiendo tratar el tema en el congreso.
Nelson Mandela dijo alguna vez: "Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento."



