Mirarse es hacerse los controles médicos. Escribir. Hacer terapia. Crecer de adentro hacia afuera. Mirarse es confiar en la siembra de toda una vida. Ejercitar la autocrítica, contemplando al prójimo como un semejante. Mirarse es caer y volver a levantarse una y otra vez, sosteniéndonos de las redes que nos ayudan a crecer.
Admirarse es creer que la enfermedad nunca nos va a tocar, porque somos superiores. Es no conocerse, priorizando el afuera, las formas, la ropa, el status. Es poner la culpa de todos los errores en el otro, sea el Estado, el vecino o la esposa. Admirarse es hacer del ombligo el centro del Universo, eliminando las redes humanas y sosteniéndose en las redes sociales.
Les propongo un test muy sencillo. Todos tenemos un espejo en casa, sea en el baño, en el placard o en la cartera. Tómelo. Respire. Mírese a los ojos y diga la verdad ¿ hace cuánto no se hace los controles médicos? Ayuda usted a algún amigo, escuela, parroquia o institución? Gasta más tiempo en el gimnasio que en sus afectos? Mírese bien, no vaya a ser que ya esté muerto.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



