Extraído del archivo "Los Educadores Argentinos".
Herminia Catalina Brumana. Nacimiento 12 de septiembre de 1897. Pigüé. Argentina. Fallecimiento 9 de enero de 1954 (56 años). Buenos Aires. Argentina. Biografía de una reconocida maestra de escuela, educadora, escritora, periodista, dramaturga. Estudió en la Escuela Normal de Olavarría "José Manuel Estrada" y su primer trabajo fue en 5to grado de la Escuela Nº 3 de Pigüé. En sus primeros meses de trabajo creó la revista Pigüé, literaria y social.En 1918 publicó su primer libro, orientado a promover la lectura entre sus alumnos, Palabritas. En 1921 conoce a Juan Antonio Solari con quien se casa.
A lo largo de su vida la docencia y la escritura se entrelazaron y constituyeron una unión indisoluble. Herminia escribió cuentos, novelas, obras obras de teatro y artículos en "Mundo Argentino", "El Hogar", "Caras y Caretas" y "La Nación". También formó parte de la Sociedad Argentina de Escritores.
En sus escritos la mujer ocupa el lugar central: la vida familiar, el casamiento, los hijos, la juventud, las lecturas y la formación cultural. En "Cabezas de mujeres", publicado en 1923, estableció diversas descripciones y clasificaciones sobre las mujeres que intentaron romper los mitos establecidos alrededor de ellas.
Su primer trabajo como maestra de escuela de fue entre los años 1917 y 1921. En ese tiempo escribió para los alumnos "Palabritas", una obra para el corazón de los niños. El libro de texto reunía cuentos para trabajar en clase con el maestro.
Luego trabajó unos meses en la Escuela Nº 19 de Quilmes para finalmente enseñar en numerosas escuelas del partido de Avellaneda. Los últimos años de su carrera, de 1941 a 1953, los hizo en la Capital Federal en la Escuela para Adultos Nº 6.
En sus recorridos por las escuelas sus relatos expresan una sensibilidad diferente para observar a los niños y por ello, sus intervenciones se alejaban de las prescripciones comunes.
Su escrito mi alumno predilecto, del libro "Mosaico" publicado en 1929, es una muestra de ello: es sucio, desgreñado. La mamá trabaja fuera del hogar y no le queda tiempo para éste hijo, que casi siempre está en la calle.
Desatento en clase, no aprende nada [....],entonces cuando voy a reprenderlo pienso con angustia: -¿habrá comido hoy?....En casa no le miran los deberes, ni se preocupan que pase de grado [....]. Hace unos días que este alumno me trae los deberes desprolijos en unas hojitas ajadas, con agujeros a fuerza de borrar con el dedo o con la punta del pañuelo. Y para mi estos deberes son los mejores los más hermosos que me presentan.
Estos escritos continúan en el libro "Tizas de colores", publicado en 1932, dedicado a la Escuela Nº 1 de Sarandí, Avellaneda. Son breves relatos de situaciones de aula que develas una infancia poco percibida pero latente en las escuelas.
La escritura también operó como espacio de reflexión sobre la docencia como profesión. En sus escritos estuvo la preocupación sobre loa maestra sin vocación que solo trabaja por el salario y a quién Herminia llamó "enseñadora a sueldo". Sostuvo Herminia que ...." viven las maestras al margen de toda preocupación social, impermeables a toda inquietud" [ ....] Les ha bastado pasar por La escuela Normal y salir con su diploma bajo el brazo, para sentirse dueñas y señoras de su misión. La maestra argentina vive aún en la creencia que a ella solo le incumbe enseñar a leer, a escribir y a hacer cuentas....
En "Tizas de colores", su escrito "Respuesta a una normalista" brinda los siguientes consejos a "una futura maestra"....No se que decirle; hay tantas cosas!...que se capacite permanentemente!....Pero ahora se me ocurre esto también: ande por la calle y mire viendo [....] Cuide su físico y su manera de vestir [....] Coquetee y tenga novio [....] Cultive un arte también (música, pintura) y si no puede aprenda idiomas....Lea todo lo que pueda, lo que caiga en sus manos....
Herminia Brumana



