Muchas culturas cuentan en sus tradiciones y leyendas que hubo un tiempo en el que los gigantes caminaron sobre la Tierra. Se habla de ellos tanto en La Biblia como en el Mahabharata, igual en los textos sagrados tailandeses de Ceilán como en la Mitología Griega, lo mismo sucede en las tradiciones aztecas, egipcias, irlandesas y vascas.
El hallazgo de descomunales esqueletos humanos pareciera confirmar que en épocas remotas algunas zonas de la Tierra estuvieron habitadas por esta raza.
Se cree que su legado quedó reflejado en los megalitos, en los colosales túmulos del nordeste de EEUU y en construcciones ciclópeas como las ruinas de Baalbeck (Líbano), las de Tiahuanaco (Bolivia) o de Sacsayhuaman (Perú).
Los hebreos les dieron el nombre de Nephilim (gigantes), según se recoge en el Génesis 6,4. Los consideraban seres superiores que engendraban la élite de los pueblos: Reyes, héroes e iniciados.
Para La Biblia, la raza de los gigantes desapareció con el diluvio.
Se han encontrado restos de gigantes, por todo EEUU. En 1833, un grupo de soldados sacó a la luz, en el rancho Lompock (Nevada), los restos de un hombre de 3,5 metros de altura, rodeado de armas descomunales. En Junio de 1877, se descubrió cerca de Eureka (Nevada), huesos de una pierna y un pie gigantescos, que correspondían a un ser humano de 3,65 metros de altura. En Montana, el profesor S. Farr, desenterró un esqueleto humano de 2,75 metros de altura. Los indios paiute hablaban de una antigua raza de gigantes caníbales que llamaban Si-Te-Cah,a. Los hallazgos son innumerables.
También hay huellas de estos gigantes en Centroamérica y Sudamérica.
En todo trasfondo de leyenda subyace siempre un hecho real; si se tienen en cuenta los numerosos restos humanos de un tamaño descomunal hallados en todos los rincones del planeta.
Junto a muchos de estos restos se encontraron herramientas como hachas, cachiporras, azadas y cuchillos (Algunas pesaban hasta 18 Kg.).
En Bathurst (Australia), se halló un gigantesco molar que, según los expertos, podría haber correspondido a un ser humano de 7,5 metros de altura y 500 Kg, de peso.
Algunos creen que los últimos de esta raza, expulsados a regiones remotas por hombres más pequeños pero más numerosos, involucionaron hacia un estado animal.
Quizás uno de los últimos descendientes de esta raza de gigantes que una vez dominó el mundo, sea el que habita en Canadá y que conocemos con el nombre de sasquatch.



