Lo hizo con los votos de Cambiemos y el decisivo apoyo de Carlos Cazador. Los ediles oficialistas aseguraron que las cuentas municipales están "saneadas" luego de haber recibido en el 2015 un Municipio "en estado crítico".
El Gobierno cumplió ayer con la siempre ardua misión de ver aprobada la Rendición de Cuentas, la primera que remitió al Concejo Deliberante desde que está en el poder. La alianza entre los bloques de Cambiemos y Primero Campana permitió empatar la votación, que fue inclinada entonces por el voto doble del presidente del HCD, Sergio Roses.
La estrategia del oficialismo en el recinto giró en contrastar la situación de las arcas municipales en diciembre de 2015 con el "saneamiento" -así lo definió Marina Casaretto- que llevó a cabo la gestión de Abella en el último año, proceso que dejó como resultado "65 millones de pesos" de superávit para el actual ejercicio.
"Recibimos el Municipio en estado crítico y decimos enfrentar los problemas con aciertos y errores pero siempre buscando lo mejor. Hoy las cuentas están saneadas y esto permite transformar Campana en los años siguientes", aseguró Casaretto.
En un discurso leído, la concejal desagregó la Rendición de Cuentas área por aérea, puntualizando sobre aquellas en las cuales afirmó que las inversiones crecieron de manera sustancial, como en Salud (+90% al Hospital San José), Prevención Ciudadana (+80%) y Obras Públicas (+32%).
Por otra parte, resaltó los mecanismos implementados por Hacienda para fortalecer la recaudación, muy baja durante el último período de Giroldi: desde moratorias y planes de pago en cuotas hasta la creación de la monotasa social.
A su turno, la concejal Miriam Cazenave focalizó en uno de los puntos más cuestionados por la oposición: el acceso a la información financiera de la Municipalidad.
"Vi (en los medios) notas donde algunos concejales daban números y datos (de las cuentas municipales) y ahora vienen a decir que no tuvieron información", fustigó. Además, señaló que esos mismos bloques estaban a punto de votar en contra de la Rendición de Cuentas no porque no hayan recibido información sino por las consideraciones político-técnicas que acababan de poner sobre la mesa. "Eso claramente es una contracción", sostuvo.
Mariano Raineri y Carlos Cazador fueron los dos ediles que cerraron el debate. El titular de la bancada oficialista se limitó a contestar parte de los argumentos esgrimidos por la oposición para votar en contra de la Rendición de Cuentas. En ese sentido, dijo que no escuchó "cuáles fueron los incumplimiento que el Honorable Tribunal de Cuentas" le reclamó al Municipio y explicó la naturaleza de la deuda de los 100 millones de pesos, ambos planteos realizados desde el bloque de la UV Calixto Dellepiane.
"No sé si uno interpreta mal, si tiene la intención de generar angustia o de provocar actos de violencia. La realidad es que uno cuando genera convenios con Provincia y con Nación tiene que empezar a abrir dentro del ciclo contable las cuentas que luego permitan la llegada del dinero. Desgraciadamente el impacto es por el total del dinero, más allá que la obra llegue en cuotas. No termina siendo una deuda, sino un fondo afectado", comentó sobre la millonaria deuda achacada por el dellepianismo.
Y dedicó un párrafo aparte al peso de la masa salarial sobre los recursos disponibles.
"En el 2015 fue del 62%, mientras que en el 2016 pasó a ser del 71%. Nosotros queremos que los trabajadores estén bien remunerados pero no podemos desentender las necesidades de los campanenses debido a un atraso histórico en los sueldos", expresó.
Por último, Cazador manifestó por qué acompañaría con su voto la Rendición: "En Primero Campana decidimos que este Gobierno necesita y debe dársele una oportunidad. En esta Rendición de Cuentas hay errores y aciertos, pero estamos en presencia de un Gobierno que hace las cosas relativamente correctas".
El HCD realizó ayer por la tarde una sesión especial para debatir la rendición de cuentas.
"Recibimos el Municipio en estado crítico y decimos enfrentar los problemas. Hoy las cuentas están saneadas y esto permite transformar Campana en los años siguientes", aseguró Casaretto.



