Seguramente en más de una oportunidad hemos tenido que decidir entre dos buenas opciones, es decir entre una opción que traerá beneficios y otra que traerá mayores ventajas. Todos nos topamos con situaciones parecidas: tenemos dos ofertas de trabajo y ambas son beneficiosas, cuando tenemos que decidir un destino para realizar un viaje en familia ó cuando decidimos comprar una casa, vemos que tienen el mismo precio y las dos son igualmente buenas. En fin no siempre en la vida decidiremos bien sobre el camino correcto, dado que a veces tomamos decisiones apresuradas y debemos sufrir por lo tanto las consecuencias, pero muchas veces debemos decidir dentro del camino bueno, el mejor camino.
Cada uno deberíamos desarrollar una actitud de excelencia en toda actividad y decisión que nos toque desempeñar: si eres maestro pues sé el mejor de tu escuela, si eres comerciante que te distingas entre los demás por tus buenos actos, si eres policía ejerce con dignidad tu cargo. La excelencia es hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos en nuestras manos con una buena actitud.
Tenemos un modelo a seguir, nuestro mismo Señor Jesús establece a través de toda la Biblia un modelo de excelencia. El nos muestra cómo se debe vivir una vida de excelencia, sin dobleces, con honestidad, transparencia, que nuestro no sea no y que nuestro sí sea sí, sin vanaglorias, no devolviendo mal por mal, perdonar a nuestros enemigos, ella está llena de buenos consejos para ser mejores cada día y de esa forma servir de modelo a seguir para los demás.
Nuestra forma de vida tiene que ser de tanta excelencia que impacte positivamente al mundo que nos rodea, esto debería ser un compromiso diario, constante. Es una cualidad que nace en nuestro corazón si deseamos un cambio y se expresa con los mejores recursos que tenemos a nuestro alcance. Es tan elevado el nivel de excelencia de la Palabra de Dios que nos anima a procurar hablar mejor, pensar mejor, vivir mejor.
Debemos esforzarnos a superar la mediocridad y salir de lo común y no conformarnos en que está bien pues todos lo hacen.
En Proverbios 4:18 se nos dice "Más la senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto". Esto nos da la idea que debemos ir de mal bien, de bien a mejor y de mejor a excelente.
Quiera el Señor podamos entender y cambiar nuestra actitud para lograr ser mejores hijos/as, mejores padres, mejores hermanos/as, mejores esposas/os, mejores vecinos/as, mejores amigos/as, mejores hijos/as de Dios, que nuestro paso en esta tierra de la mano de El, deje huellas de excelencia porque hemos hecho todo lo que estuvo en nuestras manos y que nos recuerden porque hemos sido de buen ejemplo. Amén.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia",
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! Stella Maris Viñales.
Rivadavia 447- Campana -Tel. 03489. 427296 / 437492 luisgurodas@yahoo.com.ar




