Cuando miro hacia atrás y repaso mi vida año por año descubro cuántas cosas aprendí. Y…de eso se trata la vida de aprender y "aprehender". Tomar aquello que me sirve para estar bien conmigo misma y con los demás y descartar aquello que puede dañarme y como consecuencia dañar a otros.
DARSE CUENTA….pero cómo? Cómo llegar hasta el fondo de aquella conducta repetitiva que tanto mal nos hace? Cómo salir de ese laberinto que parece no tener fin? Cómo lograr darse cuenta el por qué de esa conducta que tengo y me hace mal día tras día, año tras año?
Un amigo nos puede ayudar, escuchándonos, dándonos su parecer o su propia experiencia pero nadie puede entrar a nuestro laberinto para encontrar la salida, sólo nosotros mismos.
DARSE CUENTA que necesitamos DARNOS CUENTA que algo anda mal y que si fuimos por un camino equivocado es hora de desandar el mismo.
No podemos solos, es mentira, no nos engañemos no todos tienen esa capacidad innata de sortear los obstáculos y es ahí cuando es necesario buscar ayuda en un profesional que sepa de los laberintos del inconciente.
A través de actos fallidos y sueños aflora lo más íntimo de nuestros deseos y miedos y el profesional es quien nos ayuda a interpretarlos.
DARSE CUENTA es el placer mas grande. Hacerse "amigo" del inconciente, ese de quien dudábamos su existencia. Encontrar las respuestas a tantos por qués…nos hace libres, libres de las cadenas que nos ataban a un pasado estático, gris, triste, incierto. Libres de culpas maternas y paternas, libres de lo que hicimos y no quisimos hacer, de lo que fuimos y no quisimos ser.
ENCONTRARSE es un camino muy largo y difícil pero tiene su recompensa y es poder mirar para atrás y DARSE CUENTA que valió la pena ser paciente para sacar de adentro tanto dolor y mirarse cara a cara con alguien que jamás debemos perder: UNO MISMO.
"Lo pasado ha huído, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo". Proverbio árabe



