En política, los éxitos y los fracasos son relativos y el cálculo sobre los resultados de algún tipo de política está relacionado a cuales son los objetivos que motivan dicho accionar. Es decir, cuando se lleva a cabo una medida política que va en contra de las mayorías sociales por parte de una elite política que a su vez integra una minoría económica, puede ser exitosa en tanto el objetivo de esta minoría (aunque muchas veces lo oculten) es justamente perjudicar a las mayorías. Pero que la medida sea exitosa en lo político, no quiere decir que sea exitosa en lo moral.
Si la obsesión del Gobierno es reducir la inflación y lo consigue, es una medida políticamente exitosa. Ahora bien, si para reducir la inflación se ha tenido que recurrir al ajuste sobre las clases trabajadores y los sectores marginados, atacando el consumo y el poder adquisitivo, la medida pasa a ser un fracaso moral porque la política y la economía tienen que servir como medio para mejorar la calidad de vida de la humanidad, y no se tienen que transformar en fines en sí mismo. No puede ser más importante reducir la inflación que mantener el nivel de vida de la sociedad. En todo caso, se deberán buscar alternativas heterodoxas que permitan reducir la inflación sin reducir el nivel de vida de la sociedad. Un logro de tal magnitud sería un éxito político y moral.
Lo que sucedió con la modificación del cálculo que les otorgaba un porcentaje menor de aumento a los jubilados, como objetivo político respondía a la lógica que ajuste del gasto público por parte del Gobierno Nacional. Pero aunque fue rechazada por toda la comunidad política no oficialista y pudo ser frenada, la medida estaba destinada sin dudas a ser un fracaso moral porque le quitaba a un sector que necesita de la mano del estado recursos para sostener su calidad de vida que, justamente, necesita de esos recursos.
Luego de la marcha atrás de la polémica medida, la excusa oficial fue la del "error"; "Como somos humanos, nos equivocamos". Sinceramente, luego de ver como intentan vaciar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, como ahora nuestros abuelos y abuelas tienen dificultades para conseguir medicamentos, y como también "revolotean" las viejas Afjps, no creo absolutamente nada en el "error humano" y si creo que este Gobierno en su afán de privatizar el sistema previsional, de reducir el gasto público y de achicar el estado, ha decidido atacar a un sector sumamente vulnerable que es el de los jubilados y jubiladas, que no tienen gremios que los defiendan, pero que si tienen una sociedad que está dispuesta a tenderles una mano frente al avance de este tipos de medidas que carecen de sensibilidad social.
Alejo Sarna / Nuevo Encuentro
Alejo Sarna



