Con 62 años ininterrumpidos de actividad comercial, la casa deportiva campanense por antonomasia, atesora objetos fuera de catálogo y una singular tradición familiar.
Ya al transponer la puerta de Real Sport, sobre la izquierda del local, puede verse a simple vista el primer tesoro: un inmaculado afiche original de "Le Coq Sportif" con Diego Maradona congelado durante un partido durante el Mundial 86, luciendo la camiseta argentina y la cinta de capitán. No es una foto posada: Diego, está sonriendo y aplaude en el Estadio Azteca, seguramente después de un gol.
"¡Eso no es nada! ¡Pará" dice Fabián Sarna y se pierde en el depósito. Cuando vuelve, trae una pelota, una raqueta, un botín, una zapatilla, entre otras gemas. La raqueta es una Donnay de madera, con su funda original, modelo Björn Borg, con la firma estampada en fábrica. Y si de firmas se trata, el autógrafo de Mario Kempes está sobre una pelota de tiento, edición limitada de la fábrica cordobesa Dalemas.
"Dalemas está en Bell Ville, y son los que en 1931 inventaron la pelota de cuero moderna: sin tiento, con válvula y de costura invisible. Llegó a emplear miles de costureros y a producir un millón de pelotas por año en 24 fábricas repartidas por toda la provincia de Córdoba. El autógrafo de Kempes es porque nació allá, en Bell Ville", explica Fabián, y muestra una bota Pony de básquet de los años 80 confeccionada íntegramente en cuero, en su caja original: "¡Tocála! –dice apasionado- ¡esto no se hace más!".
Entre otros objetos de la colección familiar, también sobresale el último botín que fabricó "Fulvence", en 2005 y que todavía hoy no tiene nada que envidiarle a los importados y de última generación. "Para que te dés una idea –dice Fabián- los botines de la Selección Argentina campeona de la Copa de las Naciones que se jugó en 1964, eran Fulvence. Mirá si hay historia industrial y desarrollo que se perdió con la importación. Nosotros siempre trabajamos las marcas nacionales. Con Topper, por ejemplo, estamos desde 1975. Pero te puedo nombrar las que se te ocurran Di Porto, Depor Hit, Sportlandia, Flecha, Yavetex…"
No quiere fotos. Pero desde hace 62 años, la que está al frente de Real Sport es Marta Coltelli, quien, cuando tenía 18 años, junto a su madre compró el fondo de comercio a la "Casa Cordeu", en la esquina de Rocca y De Dominicis, donde hoy está una sucursal de Frávega. Con los años, Real Sport se mudó transitoriamente a Becerra y Belgrano, hasta que compraron el local de Rocca 193. "Volver a la Real era nuestro anhelo y lo logramos. De aquí no nos mueve nadie", dice Marta, quien hoy sólo va al negocio por las tardes. El plantel se completa con Miriam, la hermana menor de Fabián.
Pero si de Real Sport se trata, es inevitable no citar a Ricardo Sarna, quien el 1ero. de febrero habría cumplido 80 años. "Mis viejos tienen la misma edad porque se pusieron de novios en la Normal, cuando cursaban tercer año. Ellos formaron parte de la primera promoción que se recibió en el edificio de la Av. Varela", recuerda Miriam.
Los hermanos explican que fue Ricardo quien siempre le dio la impronta campanense al local: "Mi viejo –cuenta Fabián- siempre apoyó al deporte local, los jugadores de Villa Dalmine siempre andaban por acá. Ni hablar de la Liga de Fútbol. Y eso tratamos de mantenerlo. Por eso, más que clientes, nosotros consideramos que tenemos amigos y damos un trato personalizado´".
Como dice la vieja frase, no hay dudas de que Real Sport es "atendida por sus propios dueños". Y se nota.
Sarna, con el autógrafo de Kempes sobre una Dalemas, los inventores de la pelota moderna.
El local original, de Rocca y De Dominicis, inaugurado en 1955 por Marta Coltelli y su madre, María Nieves Casenave.



