El Sindicato de Trabajadores Municipales de Campana difundió su evaluación "del impacto generado por el proceso inflacionario que disparó los indicadores interanuales por más del 40%" en 2016.
"Esto hizo que se perdieran 16 puntos respecto a el acuerdo salarial 2016, lo que genero un desfasaje en el poder adquisitivo de los salarios y que repercutió fuertemente en la economía familiar, a tal punto que en la gran mayoría de los casos no alcanza a cubrir los costos de la canasta básica familiar", señala el comunicado.
A su vez, el gremio señaló que "ha quedado pendiente el compromiso con el Departamento Ejecutivo Municipal al pedido realizado en noviembre del año pasado, donde le solicitamos en comisiones la reapertura de paritarias, a fin de adecuar nuestros salarios justamente por el desfasaje producido durante ese periodo".
Y en ese sentido, el sindicato agregó: "De carecer de una solución a estos justos y legítimos reclamos, se adoptarán las medidas que determinen los compañeros en asambleas, poniendo en conocimiento a nuestra Federación (FeSiMuBo) y la C.G.T. si fuese necesario y al Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, porque la misión de quienes integran el Movimiento Obrero Argentino es de proteger los derechos e intereses de los asalariados y recordar que la misión del Estado es la de garantizar a rajatabla esos derechos y velar por su fiel y estricto cumplimiento".
Además, el gremio recordó: "Como todos los años se gestionó ante el Intendente una suma no remunerativa y por única vez, para compensar el trabajo que realizan los trabajadores durante todo el año, cosa que él ha reconocido públicamente; pero no tuvimos la respuesta formal, sí extraoficial desde la Dirección General de Personal y Recursos Humanos, donde se nos notificó por medio de nota firmada por la Directora General, que decía que el acuerdo salarial estaba cerrado y que el Intendente estaba gestionando un bono con una importante suma. Conclusión: no hubo reapertura de paritarias, ni bono importante. Pero sí a último momento el Ejecutivo acordó con una cadena de supermercados en dar una tarjeta exclusiva con su nombre. En algunos casos, la cifra fue de $2.000 y 1.000 respectivamente, importes que fueron menor a los otorgados a fines de 2015 y con el agravante que los comercios de Campana no se beneficiaron en nada con esta medida. Sí el dueño de esta cadena que se llevó todo fuera de la ciudad".



