Esta semana tuve una charla con un exfuncionario sobre temas históricos de Campana. Una de las observaciones que me surgió a partir de la conversación, que motiva estas reflexiones, tuvo que ver con el conocimiento relativo que quizás tengamos en general de todos los estudios de base que se han realizado sobre nuestra ciudad y más precisamente sobre cuestiones de realidad territorial.
Siempre he mencionado el proceso vivido a fines de los 90 con el Plan de Desarrollo estratégico y la posterior actualización de contenidos de ese plan, en el 2011 con lo que se llamo el Informe Guaresti, en alusión a la Arquitecta que obró como consultora y coordinadora de los talleres participativos de debate sobre realidades territoriales. Estos dos análisis, no agotan la lista de estudios territoriales, ya que también se hicieron otros trabajos como el realizado por el equipo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de Buenos Aires, a cargo del arquitecto David Kullock, informe conocido con el nombre de "Diagnostico de aspectos significativos de Campana" cuya última revisión creo que es del año 2012 si mal no recuerdo. También hay un estudio muy interesante de Cristina Carballo, "Crecimiento y desigualdad urbana, implicancias ambientales y territoriales en Campana 1950-2000" tesis que la autora elaboró y defendió en el marco de la maestría de Estudios Ambientales y Territoriales de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Estos estudios mínimamente, constituyen nuestras fuentes objetivas.
Hace un tiempo atrás, en el 2015, se la invito a la Arquitecta Guaresti a hacer algunas reflexiones sobre las investigaciones que hubiera realizado oportunamente en Campana, y esa conferencia se dio en el Salón Ezio Mollo de la Municipalidad de Campana. Dos temas me interesa destacar de esta cuestión, y particularmente de la charla mantenida en esa oportunidad con la disertante.
La primera observación tiene que ver con un lugar común al que arribamos en esa conversación. Para los técnicos en el tema territorial, Campana está identificada, y quizás sobre diagnosticada. La base que generaron los estudios territoriales permite con simples adecuaciones y revisiones de indicadores volver a poner en valor los criterios que pueden dar origen a proyectos urbanos viables. Probablemente aquí podamos cuestionar el origen de esos indicadores, ya que nunca hemos logrado poner en marcha un centro de estadísticas locales, pero ese es otro tema. Recuerdo las palabras finales de la Arquitecta Guaresti en aquella disertación. "Campanenses a las cosas" parafraseando al filosofo Ortega y Gasset ("Argentinos a las cosas"- 1939).
Esta expresión tuvo que ver con la cuestión de que en el final de su informe se identifican al menos 7 proyectos claves y prioritarios para la puesta en marcha de un desarrollo urbano sustentable acorde a la dinámica productiva local, muchos de ellos aun en carpeta, guardados en algún cajón y desempolva-dos en épocas electorales.
Entre esos proyectos hay desde implantaciones industriales, desarrollo costero, parques y obviamente el camino de transito pesado, vía Otamendi. Mas allá de las coyunturas cíclicas que sufrimos habitualmente, la planificación física territorial se hace en función de un destino manifiesto. Y nuestra ciudad ya tiene una impronta propia y un quehacer que se consolida en función de su ubicación estratégica su perfil productivo y la conjunción de vías de accesibilidad y transporte. Es decir que los proyectos de base no habrán de cambiar aun moderándose su ritmo de crecimiento por circunstan-ciales avatares económicos. En ese debate acordamos que quizás faltaron ahondar cuestiones intra urbanas, como el tratamiento de las circulaciones, y la re funcionalización de las avenidas, tema que pretendo abordar en otros artículos.
La segunda observación que surge de esa charla, tuvo que ver con la mecánica participativa llevada a cabo en los estudios mencionados en el inicio de la nota. Quiero reproducir acá un pequeño párrafo inicial sobre el tema expresado en el Plan de Desarrollo estratégico:
"La metodología de "Gestión Participativa" se inscribe en el marco de la planificación y gestión con enfoque estratégico. De esta forma, los resultados perseguidos, la armonización y consenso en torno a los aspectos nodales del Plan de Ordenamiento Territorial de Campana, se han instrumentados a través del consenso entre las instituciones y los actores locales. El Plan de Ordenamiento se concibe entonces como un plan relacional, capaz de liderar, concertar y administrar múltiples relaciones entre intereses y organizaciones públicas y privadas, impulsando procesos de aprendizaje y calidad creciente de nuevas formas de gestión concertada, más ágiles y flexibles que las que suelen ligar hoy, muy dificultosamente, a los aparatos municipales.
La construcción concertada de una planificación y programación por objetivos debe tender a garantizar la participación de actores significativos, a través de instrumentos adecuados a la escala y a los modos de decisión compartida a adoptar."
El Plan se baso en la construcción de consensos. Esos consensos se lograron en base al debate con fuerte participación social. Las entidades y los individuos afines a las cuestiones de su interés se acercaron en representación de sus empresas, instituciones o simplemente en su carácter de informantes claves, para emitir sus opiniones y participar en la construcción colectiva de un imaginario urbano deseado. Estas nota pretende simplemente informar sobre cuanto se ha andado en la construcción de un procedimiento para pensar la ciudad.
Mi conclusión de este recuerdo es que los estudios más significativos sobre planificación física territorial de nuestra ciudad, y las hipótesis de proyectos concretos han surgido de mesas de discusión, a veces de confrontación y finalmente de concertación de actores sociales con participación activa en nuestra comunidad. Mi pregunta de cierre, tiene que ver con las actitudes. ¿Qué es lo que temen las autoridades que no abren ese canal de participación y discusión de la cuestión urbana?. Este es un año electoral y quizás fuera conducente movilizar a la sociedad en el análisis de la cuestión social y territorial, para retomar el camino de la construcción colectiva basada en la concertación y no en la aplicación unilateral de criterios iluministas.
Arq. Jorge Bader - Matricula CAPBA 4015



