Cuando lo más parecido a la libertad es subirse a una moto: desde 2003, Gonzalo Firpo acumuló 75 mil kilómetros recorriendo Argentina en moto.
Es de Polvorines, pero hace 15 años que llegó a Campana para fabricar helado y se quedó. En agosto pasado editó "Mis viajes en moto por Argentina – una aventura sobre dos ruedas" donde en más de 200 páginas relata sus diferentes viajes en moto por la Argentina.
Padre de 3 hijas, Maestro Heladero y Oficial Soldador (oficio con el que hoy se gana la vida), Firpo inició su raid en moto a los 19 años, cuando realizó su primer "viaje largo" desde Polvorines hasta Villa Gesell, en 2003.
"Yo nunca había tenido moto hasta ese momento. Me pagaron parte de una deuda con una Motomel de 175cc. y desde entonces no paré", explica. También en esa época, y aprovechando su moto, trabajó para una mensajería express para empresas, que le permitió ingresar de lleno en el mundo de las dos ruedas: "Además de un trabajo, para mí fue todo un ‘road test’ permanente: en los tiempos de espera, era común intercambiar las motos entre los compañeros de trabajo. Así, podías apreciar el manejo, la comodidad, la reacción, e incluso escuchar la opinión del dueño sobre el comportamiento. Tuve y manejé muchas motos. Y luego de años de experiencia, me atrevo a decir que la mejor moto para viajar es la HondaTransalp, que antes era de 600cc y ahora viene de 750: es confiable, fácil de reparar, alta para vadear los ríos, cómoda en la postura… tiene todo lo que se necesita para salir a rodar por las rutas".
También habla de las rutas, y si bien se reconoce fanático de nuestra mítica Ruta 40, reconoce que lo sorprendió la 60, a la altura de Catamarca, volviendo de Chile, este año: "Realmente me sorprendió, sus paisajes son impresionantes. Yo no la conocía, y puedo asegurar que no tiene nada que envidiarle a la 40, la 52 o la 25. Jamás me voy a olvidar de la Laguna Verde. Impresionante".
Desde hace poco, Firpo también es miembro de una agrupación de motos que se llama "Los hermanos unidos". "La armamos –explica- porque además de viajar, queremos ayudar. Nuestro lema es ‘Todas las motos, el mismo viento’ y pensamos devolver con acciones solidarias como una forma de devolver la ayuda espontánea que siempre recibimos a lo largo de los caminos".
Luego de acumular 75 mil kilómetros de viajes por la Argentina, Firpo ya cruzó a Uruguay, Bolivia, Chile y ahora está escribiendo las crónicas su viaje en moto al Santuario Sagrado de Machu Picchu, en Perú. "El mundo de la moto es apasionante: cuando no viajo, estoy planeando viajes" dice, y asegura que es increíble la cantidad de amigos que fue cosechando a lo largo de su aventura.
Sobre el libro editado el año pasado, cuenta: "Siempre me gustó leer, tengo una importante biblioteca, pero jamás había escrito nada y no sabía cómo hacerlo hasta que llegó a mis manos los relatos de viaje de otro motociclista: Ted Simon, quien dio la vuelta al mundo en moto en en los años ´70. En ese libro, "Los viajes de Júpiter", encontré la llave de cómo tenía que armar mi relato".
La aventura de Firpo, relatada en primera persona, está desglosada en 12 capítulos, que corresponden a una introducción y 11 viajes por todo el territorio argentina, e incluye dos anexos: uno dedicado a los Patrimonios de la Humanidad que pudo visitar en nuestro territorio y otro donde presenta datos útiles, consejos y recomendaciones para viajeros en moto. "Todo nuestro país es maravilloso, su gente, sus caminos, sus paisajes. Pero si me dan un lugar para elegir, me quedo con la montaña", concluye.
Gonzalo Firpo ha recorrido con su motocicleta la emblemàtica ruta 40 de punta a punta
FIRPO ENTREGA UN EJEMPLAR DE SU LIBRO AL INTENDENTE DE CHOS-MALAL AL BORDE DE LA RUTA 40
MAS ALLA DE LAS FRONTERAS DE ARGENTINA, CON SU MOTO LLEGÓ A MACHU-PICHU
Experto y generoso
Además del apasionante recorrido por toda la Argentina, el libro de Firpo contiene un generoso anexo con recomendaciones para el viajero, fruto de su abultada experiencia en la ruta. Ahí, el lector podrá encontrar detalles de cómo encarar caminos de ripio, de montaña y cornisa, o cómo cruzar un curso de agua, qué llevar como equipaje, herramientas básicas, documentación, y aspectos tales como cuidado personal, chequeo de la motocicleta, o la preparación de una bitácora de viaje. En este sentido, el libro de Firpo es generoso no olvida ningún detalle, incluyendo la recomendación de llevar "tornillos, arandelas y tuercas de 8 mm paso 1.25" o "una manguera flexible de de 2 metros por si hace falta chupar nafta de otro vehículo en medio de la nada".



