(NA) El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, lideró ayer una protesta frente al Ministerio de Trabajo de la Nación, para advertir sobre más de 700 puestos de trabajo en riesgo en la fábrica de computadoras Banghó.
La UOM alertó sobre el anuncio de cierre de la planta que la firma tiene en el partido bonaerense de Vicente López (donde por el momento se le dio 15 días de vacaciones a los trabajadores) a raíz de la anunciada quita de aranceles a la importación de computadoras.
"Los 700 compañeros (de la compañía PC Arts-Banghó) tienen razón, por eso vinimos a acompañar y vamos a resistir lo que sea necesario para mantener los puestos de trabajo", advirtió Caló en la puerta del Ministerio, en diálogo con C5N.
En este marco, insistió en que "el movimiento obrero en su conjunto" debe endurecer su postura frente al Gobierno de Mauricio Macri y le reclamó al Ejecutivo que "recapacite" y reoriente sus políticas económicas hacia la generación de empleo.
"La industria está bastante complicada. Hubo diez mil despidos y veinte mil suspensiones que no se revirtieron; dos mil puestos se pierden porque se dejan de ensamblar las notebooks en Tierra del Fuego, para bajar el 35% del arancel de las importaciones. Le propusimos al ministro de Industria bajar el arancel a los elementos que se ensamblan, pero nos respondieron que es ´cosa juzgada´. Son todos compañeros jóvenes, de 25 a 30 años, que no saben dónde irán a trabajar", apuntó también en declaraciones radiales.
Y agregó que "el acuerdo anti despidos firmado en diciembre fue un fracaso total", ya que "las empresas que se comprometieron a no despedir no cumplieron", mientras que "en la UOM no se pudo conseguir que todas las cámaras den el bono de fin de año siquiera".



