El camino rodea el monasterio de Santa María la Real y toma una empinada calle con dirección a la cuesta de Peñaescalera. Una vez superado un pequeño paso entre las colinas, que dan sombra a Nájera en las tardes de verano, el peregrino se asoma a los grandes espacios que ofrecen las llanuras riojanas.
Se camina por caminos semi urbanos y a 3.5 kilómetros del inicio de la jornada, una pequeña carretera provincial nos lleva hasta Azofra.
Se cruza por su calle Mayor y a la salida se toma un camino de tierra a la izquierda que conduce hacia Cirueña, pequeña población que se encuentra a dos horas de camino por un extenso valle, que se remata con un ascenso a las lomas de la Degollada.
Ya en Cirueña y casi sin entrar en el casco urbano, que queda a la izquierda, se toma una carretera local a la derecha que va a Santo Domingo de la Calzada, pero se abandona enseguida por un ramal de tierra a la izquierda, bien señalizado.
Un suave y cómodo descenso nos lleva hasta la ciudad, que al se divisa en nuestro horizonte.
Santo Domingo de la Calzada "donde cantó la gallina después de asada".
CATEDRAL DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
La iglesia románica se comenzó a construir en el año 1.158 conservándose en la actualidad gran parte de la antigua planta. En el siglo XVI parte del crucero sufrió una importante reforma con la ampliación del lado izquierdo para albergar con holgura el sepulcro de Santo Domingo. En el año 1.460 se llevó a cabo la construcción del gallinero, es un obra gótica en piedra policromada que alberga en su interior una pareja viva de aves: Un gallo y una gallina blancos.
SANTO DOMINGO DE LA CALZADA: LA COMPOSTELA RIOJANA
Debe su existencia a un vecino de la cercana localidad de Viloria, este hombre se llamaba Domingo pero paso a la historia como Santo Domingo de la Calzada, el mayor benefactor del camino, al que dedicó buena parte de sus 90 años abriendo bosques, trazzando el camino desde Nájera hasta Redecilla, levantando un puente sobre el río Oja, construyendo iglesias y hospitales y atendiendo a miles de peregrinos.
Falleció en 1109, fue enterrado en la ruta que tanto contribuyó a mejorar.
En el interior se conserva una jaula con dos gallinas en recuerdo al más popular milagro atribuido al Santo De La Calzada que cuenta que una familia de peregrinos se alojo en la posada del Santo, cuya criada se enamoró del hijo, pero despechada por no ser correspondida, escondió una copa de plata y lo denunció como ladrón. El joven fue apresado, condenado y ahorcado.
Los padres afligidos, continuaron su peregrinación a Santiago y al regresar encontraron a su hijo aún vivo, colgando de la soga con el Santo que lo sujetaba por los pies. Corrieron a contárselo al regidor de la ciudad pero este no los creyó y expresó irónicamente "Tu hijo esta tan vivo como la gallina que se está asando". Al momento la gallina asándose se incorporó y cantó, de allí el refrán: "Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada".
Dentro de la Iglesia de Santo Domingo hay siempre dos gallinas vivas en referencia al famoso milagro.
Catedral de Santo Domingo de la Calzada, de estilo románico.
Imagen de Santo Domingo dentro de la Catedral.



