Regado de cariño y reconocimiento, el arquero de 33 años concluyó ante Boca Unidos su segundo ciclo en Villa Dálmine. Ahora continuará su carrera en Murciélagos FC, equipo de la Segunda División del fútbol mexicano al que se sumará en los próximos días.
La última pelota que tocó Carlos Kletnicki en su segundo ciclo en Villa Dálmine no pudo haber terminado mejor. Iban 52 minutos del segundo tiempo frente a Boca Unidos, el marcador en cero y se terminaban las ilusiones de todos los simpatizantes Violetas que querían cerrar el año de local con un triunfo. Pero Carlos no se desesperó y, en vez de lanzarla sobre los centrales visitantes, buscó el saque preciso sobre la posición del lateral derecho Juan Alsina, quien luego cedió el balón a Pablo Ruiz. El resto es historia conocida: el centro del "Mudo" se coló en el segundo palo de Juan Marcelo Ojeda y todo fue delirio en Mitre y Puccini. Y todo fue alegría en la despedida de Kletnicki, quien se despidió festejando una victoria muy necesitada y envuelto en el cariño de los cientos de hinchas que lo aplaudieron especialmente. Incluso, también se llevó dos banderas que le confeccionaron para la ocasión.
"Nunca esperé que alguien me hiciera una bandera. No los conocía a esos hinchas, así que tiene otro valor, porque no es que fueron amigos o parientes. Es una sensación agridulce, porque lamentablemente el fútbol es así. Si pudiéramos jugar hasta los 60 años, seguiría acá en Villa Dálmine, pero tengo que pensar que la carrera del futbolista es corta y de momentos. Y creo que me voy de una manera linda y en un momento justo", contaría después el arquero surgido de Gimnasia y Esgrima de La Plata que llegó a Campana por primera vez en 2006 (estuvo un semestre en Primera C) y que retornó en 2014 para afrontar ese histórico Torneo de Transición de la Primera B Metropolitana que le dejó los mejores recuerdos de este segundo ciclo en el Violeta.
"En lo personal, recuerdo aquella tanda de penales con Estudiantes de Caseros (semifinal del Reducido). Me tocó patear el sexto penal y para mí fueron segundos eternos hasta que la pelota entró. Y en cuanto a lo grupal, me quedó con el regreso de Ezeiza (tras ganarle la final a Tristán Suárez). Creo que recién nos está cayendo la ficha de ese logro. Son momentos que me van a quedar guardados para siempre", señaló en la sala de prensa tras la victoria 1-0 sobre Boca Unidos.
"Fue un partido que nos sirve para terminar de la mejor manera de local. Creo que fuimos golpeados injustamente. Nuestra situación no fue la ideal, pero le pusimos el hombro y creo que este grupo se merecía esto, que la gente lo apoye en el último partido de local y poder irse con una victoria. Esperemos que el año que viene Villa Dálmine siga sumando y esté tranquilo respecto a los Promedios", manifestó Kletnicki.
"Esa es una de las razones por las que tomé la decisión", agregó luego. "Creo que Dálmine está en una situación de Promedios no alarmante, por eso pensé en irme; si no, no me hubiese ido. Cuando ascendimos me llamaron de All Boys y Aldosivi, pero dejé todo de lado porque yo quería estar acá para dejar al equipo arriba. Y eso creo que sirvió bastante. Hoy me toca vivir otra situación: tengo una familia y 33 años. Quizás era la última posibilidad que tenía para poder irme nuevamente del país (ya jugó en Deportes Concepción de Chile), a un fútbol que a cualquier futbolista lo atrae. Pero me voy contento de haber dejado esta imagen acá en el club y agradecido de la Comisión Directiva que siempre trató de darme comodidad a mí y a mi familia", remarcó.
Su destino será el Murciélagos FC que participa de la Segunda División del fútbol mexicano. "Surgieron las conversaciones, lo fui hablando con la Comisión Directiva, tratando de darle prioridad al club. No estaban contentos, pero entendían mi postura. Lamentablemente los clubes hoy son víctima de la situación que atraviesa la AFA y se les hace difícil mantener a los jugadores contentos en el tema económico y a los jugadores se nos hace difícil. Por eso tomé la decisión, lo hablé con los dirigentes y me entendieron. Y prefiero irme así, caminando con la frente en alto y no en otra situación", explicó.
"Ya están en pretemporada, porque el campeonato arranca el 6 de enero. Ya me están esperando, pero estoy tratando de estirar un poco el viaje para compartir las Fiestas con la familia. Los tiempos de allá son otros y tengo que acomodarme, porque esté es mi trabajo y es lo que le da de comer a mi familia", concluyó Kletnicki, quien defendió en 97 oportunidades la valla Violeta, entre la Primera C, la Primera B y el Nacional B, convirtiéndose en uno de los arqueros más importantes que ha tenido la institución en su historia.
KLETNICKI FUE CLAVE PARA EL ASCENSO DEL VIOLETA AL NACIONAL B. DESPUÉS SE CONFIRMÓ COMO UN REFERENTE DEL PLANTEL Y EN TITULAR INDISCUTIDO.



