Las afirmaciones del intendente Abella sobre la calidad del agua potable de la ciudad siguen generando repercusiones. El concejal del Frente Renovador Marco Colella aseguró sentirse "muy sorprendido" y dijo que si el agua de Campana no se puede tomar, el contrato con ABSA debería ser cancelado "mañana".
"La confirmación de la presencia de nitrato y metales pesados en el agua es altamente preocupante. Si esboza esas palabras habría que tomar medidas urgentes. Estamos enfermando a la gente de Campana", afirmó.
"Creo que con sus declaraciones genera una pánico generalizado. Si esto es verdad habría que finalizar el contrato mañana mismo y emitir un comunicado oficial advirtiendo que el agua de Campana no es apta para consumo humano", comentó Colella en diálogo con LAD.
Por su parte, Joel Vallomy del Partido Justicialista señaló que "primero debería constatarse de qué pozos está hablando" antes de poder actuar.
"Todos sabemos que hay distintos gustos de agua dependiendo el pozo de extracción y la zona de Campana. Porque si me decís que el problema lo tenemos en la extracción del barrio Lubo y no en la de zona céntrica, urgente habría que ir a ese barrio a llevar camiones con agua potable consumible", explicó.
Si, en cambio, el problema es generalizado, Vallomy consideró que debería rescindirse el servicio a manos de ABSA, por la salud de la población y "por las consecuencias legales que puede acarrear para el Municipio".
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