Se celebró la última Misa mensual del año por los enfermos. Varios centenares de personas acompañaron la celebración Eucarística en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen
El Martes 13 fue un día de júbilo y regocijo en la Fe católica, para los integrantes del grupo de Renovación Carismática, quienes mes a mes organizan este acto litúrgico, y la cantidad de fieles asistentes que respondieron a la convocatoria.
El P. Rufino Giménez Fines, de la Congregación de Padres Rogacionistas del Corazón de Jesús, celebró, acompañado por el Párroco P. Giovanni Guarino, en una Iglesia desbordada, este acto de fe en el poder de sanación de la Oración al Señor, dentro de un ámbito donde se sentía su presencia.
Cantos de invocación a Cristo y a la presencia del Espíritu Santo fue el marco en el cual cada uno de los presentes hizo su acercamiento al Señor pidiendo por sí y por ausentes, buscando el milagro de una sanación que iba más allá del poder de la ciencia.
Al término el P. Rufino accedió a comentarnos sus impresiones de esta celebración que mes a mes viene realizando en Campana desde hace varios años.
LAD: ¿Cual es la diferencia entre una misa de sanación y la misa regular?
Padre Rufino: No hay tanta diferencia, aunque tiene sus particularidades. En una Misa por los enfermos lo principal son las alabanzas, oraciones, invocación del Espíritu Santo, con una gran apertura de mente y de corazón para sentir la presencia misericordiosa del Señor que hoy sigue sanando, ya que es el médico del cuerpo y del alma.
LAD: ¿Tienen algún don especial los sacerdotes que dan estas misas?
P.R.: En sí, yo no diría un don especial, sino una dedicación distinta a la generalidad de los sacerdotes, porque nosotros lo que buscamos es ayudar a los participantes a cómo llegar al Señor y encontrarse con un Cristo vivo, como sentir su presencia, como pedirle; ya que eso es lo que él quiere, un encuentro personal e íntimo y dejarse transformar por Él.
LAD: ¿Por qué a estas misas acuden masivamente los feligreses?
P.R.: Cuando tú estás enfermo, tanto del cuerpo como del alma, buscas todos los caminos para lograr sanar. Además, muchos se acercan, no obstante estar alejados desde hace mucho tiempo de la Iglesia, solo cuando necesitan algo. Dios los recibe siempre a todos por igual y nos perdona; nos da la posibilidad del arrepentimiento. Pero debemos tener en cuenta que no solo hay que pensar en él en situaciones límites o ante una necesidad; siempre debe formar parte de nuestra vida. Siempre debemos sentir su presencia en todos nuestros actos.
LAD: Estamos llegando a la Natividad del Señor, ¿Qué mensaje le daría a la Comunidad de Campana?
P.R: En estos días debemos pensar en nuestras familias y en la Comunidad a la que pertenecemos. Mirar a nuestro alrededor y dar nuestra mano a aquellos que menos tienen. Fomentar la unión de todos los argentinos logrando el encuentro que necesita nuestro pueblo para llegar a ser la Nación de la que habla la Santísima Virgen cuando dice en la Oración, Argentina: canta y camina.
Que el Niño Jesús nos traiga con su ternura inocencia, mucha Paz, Amor y Bendiciones.
Como en todas las ocasiones, la convocatoria de fieles es multitudinaria.
Padre Rufino Giménez Fines es el encargado de la "Misa por los enfermos" que todos los meses se celebra en la Parroquia Nuestra Sra. del Carmen, de Av. Perón y Pueyrredon



